Una nació en Guayaquil hace más de 50 años y otra en Cuenca hace 33. Crecieron hasta convertirse en referentes del sector de la construcción en Ecuador y ahora, ya en la cima, Amanco Plastigama y Plásticos Rival, en orden de origen citado, no están dispuestos a decaer. Más bien miden fuerzas e intentan ganar espacios a través de la diversificación de sus portafolios.
¿Rivales? Más bien competitivos. Cada quien defiende su trayectoria a nivel nacional, aunque el mercado guayaquileño, al que incluyó la firma cuencana para transmitir una intensa campaña publicitaria desde agosto durante seis meses y con $ 1 millón de inversión, requiere de una especial atención. Aquí existe un auge en el sector de la construcción pública (infraestructura) y privada (casas), y los implementos para saneamiento y agua potable son los más solicitados.
El gerente de la División Infraestructura de Amanco Plastigama, Julio Terán Arregui, recuerda que el año pasado la empresa sacó al mercado una tubería de alcantarillado de grandes diámetros, de hasta 800 milímetros. Aunque, aclara, desde finales de 2000 tienen tecnología para hacerlos de hasta 1.545 milímetros, solo que ahora han migrado a una tecnología diferente. “Se trata de una tubería doble pared, corrugada al exterior y lisa al interior, con un sello que garantiza la hermeticidad”, sostiene.
Hace un mes, en cambio, presentaron al mercado ecuatoriano el Manhole Integrado de un solo cuerpo de PE (polietileno), un nuevo producto para sistemas de alcantarillado sanitario y pluvial, que reemplaza las tradicionales cajas de registro de hormigón, más rápido de instalar y a menores costos. Una revolución en ese nicho, asegura. Para Terán, la competencia en el mercado de tuberías es buena, “porque los usuarios tienen un montón de opciones de dónde escoger, puede comparar un proveedor tradicional con uno alternativo y puede ver quién le da mejor opción en cuanto a los parámetros que él valore: calidad, precios, garantía...”.
El gerente Comercial de Rival, Rodrigo Espinosa, también hace un repaso a las novedades de la empresa. “Hemos creado la división Rival PRFV (Poliéster con Refuerzo en Fibra de Vidrio) presentada al mercado en el año 2008; esta división tiene su planta independiente en la ciudad de Guayaquil, allí se producen tuberías y conexiones en diámetros que van desde 60 centímetros hasta 2,5 metros”, dice.
Por otro lado, agrega, a la división matriz ubicada en Cuenca -donde se producen las tuberías de PVC y Pead- se incorporaron equipos para la fabricación de tuberías de doble pared corrugadas inicialmente hasta 40 centímetros y pronto se ampliará con otra línea de hasta 54 centímetros.
El esfuerzo por ofrecer nuevos productos es grande entre ambas empresas que aseguran mantener liderazgo en sus respectivas líneas de producción.
Plastigama (parte del Grupo Amanco con presencia en América Latina) asegura tener el 50% más 1 en la participación de mercadería de tubosistemas; Rival mide el mercado por secciones y dice que el de tuberías de gran diámetro a presión plástica les pertenece en casi un 100%. “Pero en otros segmentos tenemos participaciones que varían entre 20% y un 39%”, dice Espinosa.
Ambos han ganado licitaciones para importantes obras públicas y cada experiencia enriquece su trayectoria.
Amanco, por ejemplo, es proveedor del concesionario del nuevo aeropuerto de Quito. “Los señores a cargo de la obra son de origen canadiense y no creían que el producto nacional cumpliría con los estándares de calidad que ellos requerían, así que pensaban importar todo; pero luego de acercamientos y una serie de pruebas nos eligieron... es un mérito”, relata Terán. En Guayaquil cubren proyectos urbanísticos como Ciudad Celeste, Villa Club y Ciudad Colón.
Plásticos Rival tiene entre sus referentes, la instalación de tuberías gigantes en el proyecto Carrizal Chone, en Manabí, y ser proveedor para el proyecto Maple, en Perú. Luego de rebasar fronteras, ¿qué tan difícil es ingresar a Guayaquil? “Siempre se requiere un enfoque especial en Guayaquil, ya que nuestro principal rival tiene su casa en esta ciudad”, responde Espinosa, “pero gracias a la diversificación del portafolio de productos y al enfoque orientado hacia la alta tecnología, hemos superado nuestras expectativas en todos los mercados a nivel nacional (...) en Guayaquil nuestro éxito es indiscutible”, añade.
Pero mientras el sector de la construcción se expanda, esta industria saldrá a fabricar creatividad. Sin rivalidades, pero sí con eficiencia.