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Niña guayaquileña de 15 meses será operada en EE.UU.
El corazón de Melanie quiere seguir rompiendo pronósticos
Con un soplo en el corazón, la historia de una niña pobre cautivó a una fundación policial de Nueva York, y un ex agente vino a Guayaquil por ella para ofrecerle una oportunidad en la vida. Los medios no se sustrajeron a la noticia Alexander García Vizcaíno
Redacción Guayaquil

Tras visitar innumerables consultorios de cardiólogos y de viajar con su hija hasta Quito, Elsa Inés Mise Velasco, nunca esperó ver una luz de solución para la enfermedad de su pequeña en un consultorio odontológico, y a pocos metros de su casa en Flor de Bastión, al noroeste de Guayaquil. Pero fue allí, donde hace 10 meses nació una esperanza para su retoño.

Se trata de Melanie Melisa Macías Mise, una niña guayaquileña de un año tres meses, cuyas expectativas de vida eran nulas, según los médicos.

“Desde que nació se ponía morada, a los 4 meses la crisis fue muy grave, la llevé al pediatra y él me dijo que tenía ‘un soplazo’ en el corazón”, cuenta Mise, una manabita de 25 años radicada hace un año y medio en la ciudad.

Melanie Macías nació con una cardiopatía congénita compleja, y por la gravedad del caso no podía ser intervenida en el Ecuador, pues “no había los equipos necesarios”. La única solución: una cirugía a corazón abierto en el extranjero, algo imposible de costear para sus padres.

Para colmo de paradojas, los visos de salvación llegaron con una de las crisis de la niña. Su madre había llevado a Anthony, su otro hijo de 6 años, a una cita con el dentista y Melanie comenzó a llorar a rabiar. Luego se fue apagando y se fue poniendo morada, mientras su madre sentía la angustia de que dejara de respirar.

Fue la odontóloga de Elsa Mise, tras escuchar el problema de la niña, que le facilitó un correo electrónico de una fundación estadounidense que ofrece ayudas en casos como este.

Gracias al programa Operation Kids de la National Police Defense Foundation, Melanie y su madre viajaron el miércoles pasado a los Estados Unidos.

Este miércoles 23 de septiembre está previsto que sea intervenida en el Noth Shore Schneider Children’s Hospital de Long Island, en Nueva York.

“Fue un proceso largo, pero feliz”, dice la madre. Cuando los médicos locales solo les decían que la niña estaba “viva de milagro”, cientos de kilómetros al norte un desconocido “hacía verdaderamente algo por ayudarnos”.

Ese hombre es Joseph Occhipinti, ex agente federal que llegó a ser Jefe de Inmigración de los Estados Unidos y a quien Elsa Mise le escribió un correo electrónico el pasado noviembre.

“Nosotros les pedimos que nos enviaran por correo la historia clínica de la niña. Dos hospitales de EE.UU. rechazaron el caso”, explicó Occhipinti, ex director de National Police Defense. “Los médicos tenían miedo. La bebé tenía que ser operada antes de los seis meses”.

Occhipinti, junto al cuencano José Zhañay Méndez, delegado de la Fundación para Ecuador, llegaron a Guayaquil el pasado 12 de septiembre e iniciaron los trámites del visado médico de emergencia para Melanie y su madre.

Un trámite que el ex agente de inmigración, que por años se dedicó a cazar a los migrantes ilegales en EE.UU., sabe que es complicado. “Pero con nosotros tiene la credibilidad de que cada niño luego de la operación, se recupera y regresa”. Las visas fueron aprobadas el pasado lunes y retiradas el martes del Consulado de Estados Unidos en Guayaquil.

Según el director ejecutivo de la fundación policial, que también ayuda a uniformados de todo el mundo, para los padres de la niña “que son gente muy humilde, esto equivale a ganarse la lotería; conseguir una visa es muy difícil”.

Eso sin contar con que la operación tiene un costo de entre 100 ó 150 mil dólares, sin incluir gastos hospitalarios. Aunque Occhipinti es la cabeza de la iniciativa, la operación es posible gracias a una suma de apoyos.

Por ejemplo, el programa Gift of life (Regalo de vida), de Rotary Internacional, paga los gastos médicos. Y mientras Melanie se encuentre internada en el Hospital de Long Island, su madre se alojará en una casa especial de McDonald’s para casos humanitarios. “Es probable que suba unas libras con las hamburguesas”, bromea Zhañay.

Se prevé que Melanie y su madre regresen a Guayaquil el 10 de diciembre próximo, si todo va bien. Elsa Mise confía en que así será. “Mi hija es fuerte, ha tenido algunas recaídas, siempre cogió fuerzas y volvió... Muchas veces nos dijeron que viviría pocas semanas”, y la niña rompió todos los malos pronósticos.

Juan Antonio Macías Delgado, el padre de Melanie, un manabita de 25 años que trabaja como obrero, espera que la operación pueda brindarle otra oportunidad a su niña. Que ella pueda crecer con una sonrisa, sin el ceño fruncido, la expresión apagada y los dedos ennegrecidos por la poca oxigenación.

Por lo pronto, Melanie soportó una viaje con escala de 13 horas. A su llegada al aeropuerto internacional de Nueva York, la aguardaban una decena de periodistas y una caravana de la Policía de la ciudad.

En las imágenes difundidas por cadenas televisivas estadounidenses colgadas en la web, en un inicio la niña no dejaba de llorar cargada por su madre, pero luego lucía muy cómoda en los brazos de un policía.

Mientras, Juan Macías quien se quedó cuidando su otro hijo en Guayaquil, ahora atesora el recuerdo de la despedida en el aeropuerto J.J. de Olmedo, la madrugada del miércoles. Melanie se despidió de su progenitor con las dos únicas palabras que pronuncia: papá y chao.

Opinión

"Los padres de Melanie son personas humildes. Esto equivale a ganarse la lotería, logramos conseguir el visado, lo cual es muy difícil. (...) La sola operación de corazón abierto tiene un costo de entre 100 a 150 mil dólares sin contar con los gastos del hospital”.
Joseph Occhipinti
Director ejecutivo de la National Police Defense Foundation

Fundación policial ha operado a 8 niños

La National Police Defense Foundation nació en 1995. Es una organización que se dedica principalmente a salvar y ayudar a policías de todo el mundo. Su programa Operation Kids ha operado a ocho niños de Latinoamérica, infantes de países como Colombia y Santo Domingo, pero principalmente de Ecuador, donde la fundación cuenta con un delegado.

Cinco niños ecuatorianos se han visto beneficiados de su programa estrella. “El de Melanie es el caso más grave que he visto de entre todos los niños que hemos operado en EE.UU.”, dice el gestor de la fundación policial, el estadounidense Joseph Occhipinti.

El ex agente federal deja claro que su ayuda solo es posible al comprobarse que la enfermedad o el problema del niño en cuestión no puede ser resuelto en su país de origen.

Solo intervienen en estos casos especiales, cuando la situación es extremadamente delicada.

Las personas interesadas en solicitar ayuda de la fundación pueden visitar la página web www.npdf.org o escribir un correo electrónico a npdf1@aol.com. “Estamos listos para viajar a cualquier parte del mundo, con tal de salvar la vida de un niño”, dice Occhipinti, quien es la cabeza del programa, pero que recibe ayuda y cooperación de diversas entidades.

Para el caso puntual de la niña de Flor de Bastión, la organización agradece la ayuda de Continental Airlines, los hoteles Hilton Colon y Las Américas de Guayaquil, de Fernando Fabara, que ayudó con la logística en la ciudad y del cardiólogo Mario René Paredes, quien preparó un diagnóstico y una certificación para que la niña pudiera viajar. (AGV)