“Lo necesitamos en este momento para que grabe con su voz este comercial”, es la típica frase que escuchan los locutores en off cada vez que solicitan “urgente” de sus servicios. No importa si es de día o de noche.
Ellos no tienen un horario fijo. En lo que coinciden es que la remuneración que reciben por realizar esa labor es fructífera, a pesar de la crisis económica que enfrenta el país.
“La producción ha bajado un poco. El año pasado ganaba en un mes $ 2.000 y ahora solo alrededor de $ 600”, manifiesta Amado Terán, cantante y voz oficial del Banco de Guayaquil.
Sin embargo, gracias a la clientela fija con la que cuenta cada uno de estos locutores han progresado en circunstancias adversas.
Para las productoras que trabajan con las “voces que venden”, la situación no las ha perjudicado mucho, porque siempre tienen trabajo. Tal es el caso de GJ-Pro, donde una cuña grabada con un solo locutor (dependiendo quien sea) puede bordear los 350 ó 450 dólares. Si es un trabajo más extenso, entonces el precio oscila entre los 1.500 ó 1.700 dólares.
En lo que coinciden las historias de estos locutores es que el trabajo que realizan es profesional, estresante y, sobre todo, bien pagado.
Gonzalo Burgos / locutor y productor comercial
Locutar y producir comerciales
le ha dejado buenas ganancias
Con seis años en el mundo de los comerciales a cargo de su propia productora, GJ-Pro, Gonzalo Burgos no solo se ha destacado por eso, sino por sus diversas locuciones en off para firmas importantes que confían en él y en su trabajo.
Laboró 3 años en radio Estrella y 2 en Creacional (agencia publicitaria). Luego de estas experiencias se motivó a crear su propio negocio. Los comerciales que ha realizado a lo largo de su carrera profesional son tantos que no recuerda cuántos son. De lo que está seguro es que su labor es estresante, pero “bien pagada”, dice sonriendo. Su productora tiene un fuerte: el audio para radio. Sin embargo, las cuñas de televisión son mejor pagadas. Ha producido para Almacenes Japón, Mall del Sol, Autolasa, Perfumanías BiBis, La Santé, Lan Ecuador -contrataron a Iván Loscher, voz de HBO- y Espol. Su consentido es el almacén Súper Éxito.
Con esta firma siempre hay trabajo, porque hace una cuña o una promoción cada mes.
Cuenta en total con 75 clientes, por esa razón no se queja de sus ganancias. En GJ-Pro una cuña con un solo locutor (dependiendo quien sea) cuesta entre $ 350 y $ 400. En promedio mensual factura como productora entre 14.000 a 15.000 dólares.
Su trayectoria le ha permitido trabajar con casi todas la agencias de publicidad más importantes de la urbe, de las cuales destacan Véritas DDB, Publicitas y McCann Erickson.
Su más reciente locución la hace semanalmente para la cadena presidencial de los lunes. El texto -lo envían de Quito- lo revisa y la locución le toma alrededor de 1 hora, mientras hace los cortes para tener listo un machote referencial que envía por correo a la productora de Quito, para que hagan los cambios necesarios y lo editen con las imágenes.
Burgos acota “que no le cobra un costo elevado a la Presidencia, pero que sí le deja buenos ingresos”.
Verónica franco / radio fabu 105.7 fm
Un timbre que hace sentir...
“Fabu, 105.7, la que te hace sentir”, es la identificación de esa radio FM, grabada con la voz de Verónica Franco en esa emisora (donde es voz oficial desde hace 6 años). De ser locutora musical interactiva, pasó directamente a ser la voz “femenina” oficial de la cadena presidencial de los lunes.
Sus ingresos han mejorado por el nuevo cliente que tiene, la Presidencia de la República. Cada semana graba su locución en off para la cadena en la productora GJ-Pro. Revisa el texto que le envían de la capital, y se puede tomar de 2 a 3 horas, si es que aún no lo han concluido. Este oficio le deja una remuneración mayor a los $ 500 que recibe en la emisora, donde continúa trabajando, pero en el área de producción.
Desde los 19 años ha grabado comerciales para radio y televisión, con mucho éxito y sobre todo con buena paga. Entre cuñas y documentales, prestó su voz para: Gillete, Mabe, Wellapon, Baterías Bosch, Lotería Nacional. Para este último, aún graba el especial de ganadores del premio mayor del Pozo Millonario. “Soy feliz cuando ganan el Pozo, porque hay trabajo para mí”, asevera Franco.
William Moreno / Locutor en off y de radio
Un tono entre cuñas y buenos mensajes
“Nadie te quita lo vivido”, es el eslogan que usa William Moreno, de 36 años, en cada comercial de la tarjeta Bankard, debido a que es la voz oficial de esa institución. Además, presta su locución en off para Cablevisión, CN3 y CD7.
Lleva 15 años en la locución y durante su trayectoria, grabar comerciales ha sido un buen negocio. Cuando le toca grabar un cierre de cuña (que es una frase final), él cobra entre 100 a 150 dólares. Pero si es completo oscilaría entre los 200 y 250 dólares. Sin embargo, acota que hace un par de años la producción de comerciales ha bajado por motivo de la situación económica del país. “En un 30% o 40% ha disminuido la intensidad del trabajo a comparación del año pasado”, y se lo atribuye a la inestabilidad política y económica por la que transita el país.
BNF (Banco Nacional de Fomento), agua Manantial, Mabe, Ecuacolor son algunas de las firmas a las que ha prestado sus servicios.
“Mi voz no es prestada para promocionar alcohol ni tabaco, porque soy cristiano y tengo principios”, dice Moreno, quien concluye aseverando que los buenos clientes aún existen.
Amado Terán / Cantante y locutor en off
Locutar y producir comerciales le ha dejado buenas ganancias
“Banco de Guayaquil, sólidamente a su lado”, es la frase que repite en cada comercial que graba Amado Terán, quien es la voz oficial del Banco de Guayaquil. Esta institución bancaria es cliente fija del locutor, quien inició en el año 89 a grabar comerciales con gran éxito.
No estudiar vocalización y mucho menos dicción no fue impedimento para este cantante del grupo “Los Corvets”. Agradece al canto porque le dio la pauta para educar su voz y grabar a lo largo de su carrera diferentes tipo de cuñas para radio y televisión. “A la hora que sea me llaman para grabar”, acota Terán, quien tiene una tarifa de $ 150 por comercial. Dependiendo del trabajo y del tiempo que le toque asumir. Por ejemplo, un documental que pase de los cinco minutos tendría un valor de unos 400 dólares.
Este cantante y locutor innato manifiesta que al momento de realizar su trabajo solo usa su “sentido común” para que el resultado de la grabación sea del total agrado del cliente.
Su voz se ha escuchado en promociones de firmas como Porta, Reyqueso, Huggies. Además, fue la voz de la Prefectura por años y hace 4 meses locutó para Créditos Económicos. Ha trabajado con las agencias de publicidad más importantes de la urbe como De Maruri.