Néicer Reasco juega como es su vida. No tiene secretos cuando coge el balón, cuando arranca, cuando lo lleva pegado a sus pies, porque su fútbol es un fútbol alegre y quizá el balón, que sabe que el fútbol también es espectáculo, lo prefiera a él.
Tanto se complementan el uno con el otro, que ayer eligieron a Reasco el mejor jugador del partido, el primer encuentro de la Cuarta edición de la Peace Cup en el que el Campeón de la Recopa Sudamericana hizo valer su experiencia y su buena forma ante el Al-Ittihad de Arabia Saudita.
El técnico Jorge Fossati salió con un equipo mixto, que bastó para decir al público de Europa y del mundo, aquí está el campeón de la Recopa Sudamericana, al vencer 3-1.
“Gracias a Dios -dijo Fossati al final, en la sala de prensa del estadio de Jerez de la Frontera- salió un juego útil para los dos equipos”.
A los 19 minutos el balón no era para Reasco. Lo devolvía con dificultades la defensa saudí, pero el marcapunta se coló entre ellos, se la quitó al central y de un salto dejó tirado al portero Tisir Natif, para rematar luego casi despacio. Y la pelota se metió alegre al arco.
El segundo gol no demoró. Otro centro desde la derecha y Paúl Ambrossi se coló entre los dos centrales y anotó de cabeza.
Así jugó Liga el primer tiempo haciendo valer su experiencia y buen fútbol.
A los 72 minutos Graf marcó el tercer gol. Un minuto más tarde, Saud Khariri descontó para el Al-Ittihad. Liga aguantó y se llevó la alegría, la misma que desató en el minuto 19 Reasco y que se quedó con el equipo hasta el final.