El depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, dio como “agotado” el diálogo para resolver la crisis en su país, anunció una “insurrección” y pidió a la comunidad internacional “endurecer las medidas” contra el gobierno de Roberto Micheletti.
En una rueda de prensa, la noche del domingo, en la Embajada de Honduras en Managua, en la que estuvo acompañado de sus delegados en el fallido diálogo en Costa Rica, Zelaya anunció la organización de un “frente interno” en su país para “derrocar” a los golpistas.
“Voy a estar en Honduras y a seguir haciendo todo lo que tenga que hacer (...) hasta que este grupo usurpador del poder tenga que someterse a las órdenes que ha dado la comunidad internacional”, enfatizó.
Zelaya dio como “agotado” el diálogo ante lo que consideró “soberbia” de la delegación de Micheletti, que no aceptó una propuesta hecha por el presidente costarricense, Óscar Arias, mediador del conflicto.
“Hay un ejército sosteniéndolo (al gobierno de Micheletti). Este ejército tiene que rectificar”, continuó. Aseguró que las FF.AA. de su país tienen una “gran relación” con el Comando Sur de EE.UU. y con el Pentágono.
La secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, hizo el domingo una llamada telefónica “muy dura” a Micheletti, reveló ayer un portavoz del departamento de Estado, Philip Crowley.
Ella advirtió a Micheletti que Washington suspendería su ayuda a Honduras si la mediación emprendida por Arias fracasaba, precisó Crowley.
Micheletti dijo ayer que le pidió a Clinton que envíe un emisario para que conozca la situación en el país, y descartó que haya “muertos a cada rato”.
Invitó, asimismo, a “todos los organismos de derechos humanos del mundo entero” a que vengan a Honduras para que “se den cuenta de qué es lo que realmente está pasando”.
El gobernante de facto reiteró que no puede regresar al poder quien “rompió la Constitución” “varias veces”, y anunció que las elecciones no serán adelantadas y que seguirá en el poder hasta enero de 2010.
Carlos Eduardo Reyna, dirigente del Partido Liberal, dijo que “el presidente Zelaya ha aceptado las 72 horas (pedidas para nuevas gestiones por Óscar Arias) y anuncia su retorno para el día 24”.
Organizaciones sociales llamaron al pueblo de Honduras a organizarse para darle “un apoteósico recibimiento” a Zelaya el próximo 24 de julio.
“Se convoca al pueblo a que esté organizado para esa fecha, en la cual se realizará la gran marcha para ir a su encuentro”, dijeron en un comunicado.
|
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, consideró ayer “imposible” evitar la confrontación o llamar a la calma cuando la “dictadura” pretende quedarse en el poder en Honduras.
“El presidente Óscar Arias (mediador en el conflicto) dio un tiempo de espera de 72 horas para que el Gobierno de facto flexibilice su posición, y ese es el principal problema”, explicó Insulza. “No creo que sea un buen camino el de la confrontación, pero creo que no lo vamos a evitar si no hay por parte del Gobierno de facto alguna flexibilidad”, afirmó.
En Tegucigalpa, el Frente Nacional contra el Golpe, que agrupa a decenas de organizaciones, preparaba protestas y bloqueos de calles y carreteras para presionar en favor del regreso de Zelaya. Los zelayistas planean ocupar edificios públicos, bloquear caminos en todo el país y “puentes que son vitales para (el transporte de) la producción de los oligarcas golpistas”, dijo la dirigente Berta Cáceres. EFE |
|
Europeos congelaron ayuda
La Comisión Europea (CE) anunció ayer que congelaba 65,5 millones de euros ($ 92 millones) de ayuda presupuestaria a Honduras al no haberse encontrado todavía una solución a la crisis política. La CE programó una ayuda total de $ 316 millones para Honduras durante el período 2007-2013, de los cuales $ 181 millones hasta 2010. |