jueves 18 de marzo del 2010 | Actualizado 13:39 (GMT -5)

 
ÚLTIMA HORA ver más
(20:18) Opositor Lobo habría ganado comicios Honduras
(16:22) Irán anuncia diez nuevas plantas de enriquecimiento de uranio
(16:20) Ex guerrillero Mujica favorito para alcanzar la Presidencia en Uruguay
(16:03) Honduras acapara la atención de la jornada de apertura de la Cumbre Iberoamericana
La cortina panameña
Estructura. Dos compañías de papel compradas en Guayaquil pero constituidas en el exterior cobijan las inversiones nacionales de Fabricio Correa Delgado. Tres de las empresas que están debajo de esos paraguas ejecutan contratos públicos en petróleo, vialidad y riego por más de $ 80’000.000Redacción Expreso

El Presidente sí conocía de todos los contratos de su hermano. Fabricio Correa Delgado lo reconoció y argumentó su afirmación al mencionar una conversación que mantuvo con el Primer Mandatario a propósito de la comercialización de la patente de un dispensador de agua de alta calidad que podría venderlo al sector público.

“Le dije yo no vendo armas, no vendo drogas, estoy vendiendo una patente para que la gente tome agua pura y no contamine el ambiente, ¿qué vas a hacer?, ¿me vas a mandar de embajador a Hamburgo?, ¿vas a hacer un decreto en que me vas a dar 10.000 dólares mensuales para mantener a la familia?”, recordó.

Su respuesta contrasta con las declaraciones presidenciales la tarde del 15 de junio en que Rafael Correa aseguró que “nunca he estado al tanto de las actividades empresariales de mi hermano”.

Un día después, en la entrevista que Fabricio concedió a Teleamazonas, ese “sí” rotundo se transformó en “Rafael no sabía (de mis actividades). En efecto. Primero porque él vive en Quito y nos hemos visto una vez cada mes y hemos hablado una vez cada 15 días”.

El subsecretario jurídico de la Presidencia, Alexis Mera, ratificó las palabras de Rafael Correa: “la verdad es que nosotros no conocíamos todo este tipo de contrataciones que ha hecho el hermano del Presidente y tampoco el Presidente las conocía en detalle”.

Un “detalle” desconocido que se remonta a los inicios del actual régimen. Para abril de 2007, apenas cuatro meses después de la posesión de Rafael Correa, su hermano emprendía la arquitectura de su nuevo sistema empresarial.

Una estructura jurídica segura, de total sigilo, en la que su nombre y el de su familia se encontraban protegidos. Según sus palabras, una barrera entre su nombre y las empresas que él maneja, para precautelar “la etapa política y electoral del proyecto de Rafael”.

Fabricio aseguró que no hay nada oscuro y lo único que puede llamar a suspicacia es por qué no están a su nombre, precisamente para evitar comentarios malintencionados. “Teníamos un período muy sensible que lo planificamos desde el principio de la revolución ciudadana, en que iban a ser dos años y medio políticos, de aquí no hay elecciones hasta 4 años”, mencionó.

Entonces acudió donde Francisco “Paquito” Nugué Varas, representante de Morgan & Morgan, en Ecuador, un estudio jurídico con sede en Panamá especializado en servicios fiduciarios, legales y bursátiles. Él recomendó comprar dos empresas panameñas que se convirtieron en el eje de sus prósperos negocios.

“Las empresas las compré en Guayaquil”, manifestó en varias ocasiones, “y si es necesario venderlas únicamente se transfieren las acciones”, acotó.

Era la segunda quincena de mayo y el escándalo de los “Pativideos” centraba la atención de la opinión pública; el Primer Mandatario llamaba la atención sobre la falta de cumplimento de obras viales al Cuerpo de Ingenieros del Ejército, pero sobre todo iniciaba una larga disputa con la prensa a la que la calificó de mediocre, mentirosa y la acusó por haber callado en la crisis bancaria de 1999.

Mientras tanto, el viernes 25 de mayo de 2007, en la Notaría Quinta del Circuito de Panamá de Diómedes Cerrud se constituían, con escrituras independientes, las sociedades anónimas Engineering International Consultants Corporation (EICC) e International Energy Overseas Corporation (IEOC).

El capital autorizado de cada corporación es de 10.000 dólares y al acto comparecieron José Silva Ritter y Dianeth Matos de Ospino, ambos empleados de Morgan & Morgan.

Ese bufete jurídico ejerce como agente residente de las dos corporaciones y no requiere dar a conocer quién o quiénes son sus verdaderos propietarios.

Esa es su ventaja, disfrutan del anonimato y no tienen obligación alguna de informar sobre sus transacciones exteriores. Pueden hacer toda actividad que no esté expresamente prohibida por la ley.

Tampoco deben presentar informes anuales, ni declaraciones de impuestos. Están solamente obligadas a pagar anualmente en la fecha de constitución, un impuesto al gobierno de 300 dólares.

Swimwear fue la primera empresa de Fabricio Correa que ingresó al paraguas de EICC. Según la escritura que reposa en la Notaría 29 de Guayaquil, la compañía fue constituida por Manuel Moreira Barreiro y Rodolfo Sancán Olivo con capital de 800 dólares, el 28 de marzo de 2007, y se inscribió en el Registro Mercantil el 4 de abril del mismo año.

El 16 de mayo de 2007, la junta de accionistas de Swimwear designó como gerente a Máximo Villavicencio, por 5 años.

Como a Fabricio Correa, socio de Villavicencio, no le parecía adecuado ese nombre para una constructora, optó por cambiarle de nombre a Megamaq. Así, la junta de accionistas de Swimwear reunida el 8 de octubre de 2007 en callejón Chambers entre la 18 y la 19, barrio marginal al suroeste de Guayaquil, acordó el cambio de denominación, domicilio (a Quito) y aumentar el capital.

A la sesión concurrieron los socios Villavicencio (200 acciones) y la compañía EICC (600 acciones) representada por su apoderada Neida Andrade Ocampo, de nacionalidad panameña, según reza el acta, pero documentación oficial establece que posee cédula de ciudadanía con número de la provincia de Bolívar.

Con el aumento de capital que la junta aprobó en la mañana del 8 de octubre, el capital quedó integrado con 200.200 acciones de Villavicencio y 600.600 acciones de EICC, en total $ 800.800.
Diez meses después, EICC transfirió acciones a Villavicencio y la participación accionaria de cada uno quedó en 10% y 90%, en ese orden.

En el año 2007, Neida Andrade Ocampo fue candidata a asambleísta provincial suplente del movimiento MCHP, lista 63, que lideraba Pierina Correa Delgado.

El 9 de marzo de ese año el Presidente mediante Decreto Ejecutivo 174 la nombró delegada suplente del Directorio de Corpecuador. Un cargo similar ocupó en Cedegé, en representación de la Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo (Senplades), de la Presidencia de la República.
EXPRESO trató de comunicarse en varias ocasiones con Neida Andrade. En Cedegé no tenía registrada oficina y la correspondencia siempre la enviaban a su domicilio en la ciudadela Samanes. En una reunión de directorio estuvo a punto de contestar la llamada, pero al final quedó en espera.

Su participación en esa entidad representa un evidente conflicto de intereses.

Cedegé es la entidad estatal dueña de Hidronación, empresa constituida especialmente para manejar Daule-Peripa y construir el Proyecto Multipropósito Baba, una obra que fue adjudicada al consorcio Hidrolitoral, del cual Megamaq (cuya accionista es Engineering) es subcontratista.

La otra empresa, International Energy Overseas Corporation, es representada por la ecuatoriana Margie Elizabeth Harb Touma -amiga de la familia igual que Neida Andrade, según una fuente reservada-, una ex ejecutiva de seguros Atlas de la que poco se logró indagar. Su nombramiento de apoderada fue protocolizado en la Notaría Quinta de Panamá, el 2 de noviembre de 2007.

En el Registro Único de Contribuyentes señala que el asesoramiento empresarial es su actividad económica. EXPRESO la localizó vía telefónica y al consultarle sobre su presencia y relaciones en Overseas respondió con sorpresa que se trataba de un “tema particular al que no podía referirse”.

La anónima Overseas en un solo mes compró acciones en tres compañías. El 9 de abril de 2008 pasa a formar parte de Poweractivity con una inversión de $ 500. El 17 de abril adquiere $ 450.000 en acciones de Generación Oriente S.A., una empresa que intentaba desarrollar un proyecto termoeléctrico en Zamora Chinchipe y que tiene como principal socio a Alfonso Romero Carbo con un capital de $ 1’035.000.

El 21 de agosto de 2008 aportó $ 600 a la creación de Maq. Activity, según escritura de la Notaría 29 de Guayaquil.

Pero el 31 de octubre esta empresa de papel mostraría su verdadero poder económico al adquirir en $4’000.000 el paquete total de acciones de Cosurca, que tres días antes de la transacción obtuvo un contrato del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) por más de $ 29’000.000.

Fue valorada por sus activos, terrenos, oficina en Quito y maquinaria ($1’500.000), más una tasa por la marca y prestigio del nombre de Cosurca ($1’000.000).

Por último se estableció un valor de $1’500.000 por el negocio en marcha, generado por el contrato obtenido para construir la vía Arenillas-Alamor-Zapotillo-Lalamor, que representaría la mitad de la utilidad bruta esperada por ese negocio. (CZR-MAR).

Datos

Quality outsourcing
Al 5 de enero de 2009, la sociedad panameña Engineering International Consultants Corporation figuraba como accionista de la compañía ecuatoriana Quality Outsourcing, con una participación de 200.000 dólares en un capital de $ 500.000. Los otros accionistas eran Cristóbal Aurelio Accini Saavedra y Cristina Muñoz Muñoz.


Textuales

“Consulté a mi abogado y a Paquito Nugué, y me aconsejaron, te vendo una compañía
panameña, que te sirva de cortina entre tu nombre y los demás”.
FABRICIO CORREA
EMPRESARIO

“Obviamente en la posición que estoy me abrió las puertas, como me las abrió en Mazar y Baba, para ser una vez más subcontratista de Odebrecht”.
FABRICIO CORREA
EMPRESARIO

“Si son propiedad de dos empresas de papel en Panamá, soy el primero en reprocharlo y estamos tomando medidas para eliminar esa práctica’’.
RAFAEL CORREA
MANDATARIO