El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, anunció ayer una nueva ley que pondrá coto a los abusos de las firmas de tarjetas de crédito, a las que exigió, sobre todo, evitar las subidas inesperadas de los tipos de interés.
El mandatario se reunió en la Casa Blanca con los representantes de American Express, Visa, MasterCard, Bank of America, e instituciones emisoras de tarjetas de crédito, para transmitirles la indignación de los consumidores que enfrentan un aumento, excesivo según ellos, de los recargos y de las altas tasas de interés en sus facturas. Además, les anunció la reforma que su Gobierno promoverá en el Congreso.
“Los días en que servía cualquier excusa para elevar las tasas y comisiones por retrasos tienen que terminar”, dijo, mientras se sentaba en una larga mesa rodeada por ejecutivos de tarjetas de crédito.
En el encuentro, les dejó claro que las tarjetas de crédito son “una fuente de financiación para muchos individuos y pequeños negocios que están creando empleos”, por lo que merece la pena preservar este mercado.
“Pero queremos hacerlo de manera que eliminemos algunos de los abusos y problemas en los que mucha gente se encuentra. Gente que empieza con una tarjeta con un tipo de interés muy bajo y de repente se encuentra con que se ha duplicado, con comisiones desconocidas, y con unos términos y condiciones que carecen de claridad y transparencia”, se quejó el Presidente.
El negocio de las tarjetas de crédito se ha incrementado en ese país.
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Dinero plástico
En EE.UU., más de las tres cuartas partes de las familias utilizan tarjetas de crédito, con una deuda media por familia de 7.300 dólares.
Alto interés
Una quinta parte de las familias, según datos del 2006, pagaba intereses que estaban por encima del 20 por ciento. |