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Perú debate su estrategia contra narcoterrorismo
Reacción tras ataques senderistas Lima, AFP

La muerte de 13 militares en dos emboscadas sucesivas en uno de los mayores valles cocaleros del Perú provocó pedidos de una nueva estrategia en esa zona de guerra, donde las fuerzas armadas combaten a una alianza de la guerrilla maoísta de Sendero Luminoso y el narcotráfico.

Las emboscadas coinciden con el debate entre quienes apoyan la condena a 25 años contra el ex presidente Alberto Fujimori por crímenes de lesa humanidad en la lucha antiguerrilla y los que creen que ello es una victoria del terrorismo. “Estos ataques demuestran que el operativo militar que significó la toma de los dos cerros más importantes del área de Vizcatán, ha fracasado”, enfatizó el sociólogo Jaime Antezana, quien reclamó replantear “la acción militar, (que) tiene que ir de la mano con una estrategia de lucha contra el narcotráfico, porque esa es la fuente económica que les permite actuar”.

“Basta echar una mirada a Colombia o a México para entender la peligrosidad de esta versión de Sendero Luminoso asociado al narcotráfico”, advirtió el columnista Mirko Lauer en diario La República.

El primer ministro Yehude Simon calificó las emboscadas como “una respuesta desesperada de Sendero Luminoso ante los avances de las fuerzas armadas” y descartó un cambio en la estrategia aplicada. Las emboscadas se produjeron en una remota zona cercana al poblado Sanabamba, Ayacucho, el jueves, pero recién se confirmaron entre el viernes y sábado. En ambos ataques se usó dinamita y granadas contra los 13 militares que formaban las patrullas. Los atacantes fueron 200. En la primera emboscada murió un soldado y 12 en la segunda.