La filtración inundó los 11 pisos del nuevo edificio del Ministerio de Salud Pública, llegó a la planta baja como una gran gotera y solo a las 8 de la mañana de ayer los primeros funcionarios que llegaron a las instalaciones detectaron el problema.
Una supuesta sobrecarga de presión rompió una tubería junto a la bomba de agua de la terraza y provocó la filtración la madrugada de ayer.
Los funcionarios que llegaron a las 08:00, en su desesperación, abrieron las puertas de uno de los ascensores y desaguaron cada una de las plantas.
Las mayores afectaciones sucedieron en los pisos noveno y décimo, en los que se dañaron computadoras, teléfonos, mobiliario, archivos. Las instalaciones eléctricas se vieron afectadas y se cortó la energía hasta el mediodía. Uno de los ascensores también resultó averiado.
El viceministro Gonzalo Bonilla solo acertó comentar que se abrirá una investigación para determinar qué sucedió.
No es para menos. El 23 de abril de 2008, el MSP contrató por 173.989 dólares a la empresa Sertecpro para adecuar el sistema hidrosanitario del nuevo edificio, que ya presenta fallas, de hecho la inundación de ayer no fue la primera.
El nuevo edificio estuvo abandonado por 10 años, hasta que el Ministerio tomó posesión luego de que el juez 12 de lo Civil de Pichincha, Carlos Fernández, resolvió la expropiación total del inmueble a nombre del MSP y ordenó un pago de 5’454.923, 32 dólares a la empresa Cofrini del grupo Peñafiel.
La construcción debió entrar en un proceso de reparaciones que involucró una serie de contratos.
Antes, a pedido de la Procuraduría General del Estado, en junio de 2006, la Universidad Católica de Quito emitió un informe señalando que la edificación no era segura y fue la razón para que ese organismo de control diera marcha atrás y no comprara dicho inmueble.
Los analistas de la Universidad Católica realizaron cinco modelos matemáticos espaciales representativos de varias condiciones de carga y reforzamientos, para la comprobación de la estructura.
Entre los tantos puntos se concluyó para el quinto modelo que si “se quiere lograr que la estructura cumpla estrictamente con la norma (técnica), sería necesario colocar muros de corte (diafragmas adicionales) en las dos direcciones a fin de restringir mayormente los desplazamientos y permitir que el edificio permanezca más tiempo dentro del rango elástico (sin daños) durante la ocurrencia de un terremoto”.
El MSP, al comprar el edificio, se aseguró y tomó medidas: contrató al mismo constructor de la obra y realizó un refuerzo estructural.
Adicionalmente, se diseñó un plan de habitabilidad que implicó la firma de al menos 12 contratos que sumaron 1’772.601,60 dólares, incluido el de la empresa Sertecpro.
Unos datos importantes, el 1 de febrero del 2008 se firmaron los tres primeros contratos de habilitación; fueron de pisos, mampostería y mantenimiento de paredes.
El tercer contrato fue para la empresa Coheco, especializada en la colocación de ascensores Mitsubishi. Se lo firmó el 11 de marzo de 2008, pero la compañía no pudo hacer el trabajo por la falta de acometidas eléctricas y la inundación de las fosas. El sistema eléctrico debía ser el primer contrato, pero fue el último en adjudicarse, el 29 de abril de 2008.
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Hay obras contratadas y con plazos vencidos que no se han ejecutado.
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