Editorial
Era inevitable
La tesis del Presidente de la República en el sentido de que -instituciones y personas- que manejan recursos del Estado, deben rendir cuentas, es justa y necesaria; los dineros fiscales son del pueblo ecuatoriano y deben dedicarse al mantenimiento del Estado, encargado de prestar a los ciudadanos los servicios fundamentales; por eso nuestra legislación castiga con especial severidad el mal manejo del dinero fiscal, que se llama peculado. Pero es también innegable el hecho de que los trámites burocráticos retrasan toda gestión administrativa, especialmente cuando se trata de transferir las rentas que corresponden a las instituciones.