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María Elsa Viteri: “Con una situación difícil, hay que acceder a créditos duros”

14 ene 2017 / 00:00

El Gobierno lanzó esta semana su séptima emisión de bonos soberanos para acceder a financiamiento externo y lo hizo, de nuevo, a una tasa por encima del 9 % y a un plazo corto de 10 años. Hace casi una década, Ecuador declaró ilegítima y odiosa una deuda heredada con alto interés y condiciones asfixiantes.

- En 2008 Ecuador no reconoció una deuda en bonos que tenía tasas del 12 % y 10 %; hoy volvemos a los mercados con intereses al 9 % y 10 %. ¿Estas emisiones no son asimismo ilegítimas y odiosas?

- Lo odioso e ilegítimo no fue por la tasa de interés, sino por todas las condiciones, por la presión que se dio. No fue una elección soberana, sino que estuvo inmersa en imposiciones que vinieron dadas por los organismos multilaterales y en particular por el FMI.

- Pero la tasa de interés hace que estas emisiones sean casi tan costosas como entonces...

- El promedio de endeudamiento de Ecuador no está al 9 % y esos puntos tan altos... Está muy por debajo. Realmente Ecuador no está endeudado en esas tasas. Solo uno de los componentes de la deuda lleva esa tasa. Lo que hay que manejar es el promedio.

- ¿De cuánto es ese promedio?

- Algo más del 6 %. Hay tres tipos de deuda: comercial, bilateral y multilateral. La comercial -que lleva las tasas más altas- corresponde a la emisión de bonos.

- Si no es tan alta, ¿por qué todos los candidatos proponen reestructurar la deuda?

- En su momento, antes de que se diera el desendeudamiento del país, una de las cosas que se hizo fue reestructurar la deuda. Se bajó el porcentaje de interés y se alargaron los plazos. ¿Por qué? Porque, justamente, por las condiciones en que se había endeudado el país, y por las presiones y demás, no era un momento preciso para tener mejores condiciones.

- Eso también pasa ahora...

- Hay momentos en que la situación económica es muy complicada, muy difícil y hay que acceder a créditos más duros o menos convenientes. Pero cuando las condiciones dan una situación mejor, lo primero que hay que hacer es cambiar ese perfil de deuda para mejorarla.

- Dado el historial de Ecuador, ¿será fácil volver a renegociar?

- Cuando se piensa en reestructurar la deuda no solo tiene que ser hacia la comercial (emisión de bonos), sino que puede ser hacia otro tipo de deuda. Ya el candidato Lenín Moreno, aparentemente, ha iniciado esta labor e incluso, en el caso de China, hay buena disposición. Siempre habrá que buscar esa alternativa de mejorar las condiciones, aunque nos vaya bien. Y más en el caso de haber pasado una situación crítica como esta, por todo este shock externo.

- Tan crítica ha sido que el riesgo país, pese a la mejora de los precios del crudo, sigue siendo muy alto. Está en más de 600 puntos, solo superado por Venezuela, con más de 1.000.

- En realidad el riesgo país es un índice que tiene factores que no son de orden puramente técnico. Cuando teníamos la deuda a niveles bajísimos, comparados con el resto de países y con nuestra propia historia del país, el riesgo país bajó pero no fue suficientemente consistente con el tamaño de esa baja. Esos índices reflejan factores de otra índole política y eso plantea una situación más desfavorable.

- ¿Qué pasa si, en el peor escenario, no se consigue renegociar la deuda? ¿La economía podría responder a esas tasas?

- Hay una diferencia grande entre el endeudamiento anterior y el actual. Antes, no se veía el rendimiento. Una cosa es endeudarse para tener una inversión o un rendimiento que permita honrar esas deuda y otra cosa es el endeudamiento de entonces que solo significaba salida de divisas sin la posibilidad de obtener nada. Se supone que todo esto está invertido en cosas que van a generar. De hecho, independientemente de que estemos de acuerdo o no, es posible la venta de los activos. Antes, no teníamos nada que vender para salir del apremio.

- ¿Podría Ecuador llegar a declarar una moratoria?

- Yo creo que no. Ese no es el camino ni la intención. En 2009, Ecuador dejó bien claro que nosotros no es que no queríamos pagar la deuda. Lo que hicimos fue eliminar aquello que no nos correspondía.

El ‘default’ de Ecuador en 2008

Un año después de que Rafael Correa entrara a la presidencia de Ecuador se tomó una decisión trascendental. No se reconoció la deuda heredada en bonos Global 2012 y 2030 y se renegoció con un descuento del 70 %. Se pagaron 900 millones y se saldó un pendiente que tenía tasas de interés del 12 % y del 10 % a 12 y 30 años, respectivamente. El regreso a los mercados de Ecuador fue en 2014 con una emisión de 2.000 millones. Ya lleva siete emisiones con plazos de 5, 6 y 10 años a tasas que van del 7,95 % al 10,75 %.

Los pagos pendientes del Gobierno

El ministro de Finanzas, Patricio Rivera, aseguró en la última emisión de este martes que los 1.000 millones recibidos por la venta de bonos se destinaría a financiar la inversión de este año. No obstante, su sucesor como ministro coordinador de Política Económica, Diego Martínez, habló a finales de año sobre la deuda externa e interna que acumula Ecuador que incluye a proveedores impagos, al IESS y al Banco Central. Según dijo, antes de dejar el Gobierno, esos pendientes quedarían en parte pagados en mayo.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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