miércoles, 22 noviembre 2017
01:04
h. Última Actualización

La pesca se hunde al otro lado del océano

El sector reporta 3 años seguidos en pérdidas. Las exportaciones caen un 26 % debido a los altos costos y la sobreproducción

04 mar 2017 / 00:00

El sector pesquero lleva tres años sin poder salir a flote. Una sobreproducción de captura y los altos costos de producción vienen afectando su labor de exportación. El año pasado, logró $ 1.296 millones en ventas, una cantidad que está por debajo de los $ 1.752 millones del 2013.

Fue la sobrepesca en el océano occidental la que desde un principio hundió al sector e hizo que empezara a generar menos ingresos por sus ventas internacionales. La sobreproducción, explica Bruno Leone, presidente de la Cámara Nacional de Pesquería, llevó los precios hasta abajo. La tonelada de atún, por ejemplo, el rubro de mayor participación dentro del sector con un 85 %, pasó a ofertarse de $ 1.600 a $ 800. “Estamos hablando de un bajón fortísimo que estuvo por quebrar a todo el mundo”, dice.

Un factor que han ido superando, pero que aún les deja ciertas secuelas. El año pasado las ventas de lomos y conservas de atún generaron $ 811 millones versus los $ 817 millones del 2015, una caída leve del 0,7 %, pero que llega al 34,7 % si se lo compara a lo que se exportó en el 2013 ($ 1.243 millones).

Según el Banco Central del Ecuador (BCE), otros segmentos que también reportaron menos ventas el año pasado fueron el sector de conserva de sardinas, la venta de pescado fresco y filetes de atún y de otras especies de pesca blanca (como dorado, pez espada, caballas, morenillo, merluza, pargos y corvinas).

La sobrepesca de los países de la región, y otros factores como la sobrevaloración del dólar, afectaron también la comercialización de algunos productos derivados. Carlos Cacao Meléndez, director general de la Empresa Pesquera Polar S.A., cuenta que una mayor pesca en Perú hizo que los precios de insumos como el aceite o la harina de pescado también se vinieran abajo. Esto, pese a que en el 2016, el sector hizo el esfuerzo por exportar mucho más.

El año pasado, dice, aunque el sector vendió un 50 % más en toneladas de harina de pescado, la facturación creció solo un 32 %. No obstante, explica, en el sector hubo excepciones, como la de su empresa que, con una mayor inversión en tecnología, logró equilibrar esa relación. “Nosotros estamos entregando al mundo un producto diferenciado. El año pasado exportamos un 35 % en volumen, pero en facturación crecimos más o menos lo mismo”, dice el representante de esta compañía, una de las más grandes, al tener una participación del 18 % dentro del mercado.

Pero Leone añade que además de la sobreoferta, el sector ha tenido que enfrentar también problemas de bajas capturas en ciertas especies (como efecto del Fenómeno de El Niño), pero también un problema que hoy continúa siendo latente: la falta de competitividad que en el mercado internacional les deja los altos costos de producción. “Ecuador se ha vuelto extremadamente caro y cada vez se nos hace difícil competir. Los tailandeses y los filipinos, que son nuestros principales competidores, logran poner una caja de atún con similares características a un precio mucho menor”. Cita, por ejemplo, que si un exportador ecuatoriano pretende vende su caja en $ 40, la competencia logra ofertarla en $ 37.

Entre las causas que originan este encarecimiento de exportaciones están el “excesivo costo” de la mano de obra y la poca flexibilidad laboral. “No es posible aplicar un contrato temporal o por horas. En Pesca hay temporadas buenas y otras malas, pero la legislación nos obliga a tener una plantilla de trabajadores todo el año”. A esto, dice, un incremento del costo de energía y el pago de salvaguardias en algunos insumos que se requieren para la producción y para el mantenimiento de las embarcaciones.

A LA CARTA