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La morosidad estatal se amplía a 1.100 millones

El financiamiento público en seis meses se acerca al 80 % de lo planeado para todo el año La menor obra afecta la economía

19 jul 2016 / 23:17

    La bola de nieve se abulta en una sola cifra: 1.100 millones de dólares. Son los atrasos que mantiene el Estado con algunos actores de la economía ecuatoriana, como sus proveedores y contratistas, hasta junio pasado. La información es del Ministerio de Finanzas.

    La mora se mantiene, aún cuando ha contraído deudas para desfogar su déficit presupuestario en unos 6.000 millones (4.800 millones por vías tradicionales más 1.200 millones por preventa petrolera) en los primeros seis meses. Lo cierto es que, en ese lapso, el sector público ha consumido ya cerca del 78 % y 79 %, por desembolsos frescos y venta anticipada de crudo, respectivamente, de lo que planeaba endeudarse en el año completo, dice a Diario EXPRESO José Hidalgo, director general de Cordes (Corporación de Estudios para el Desarrollo).

    Así se puede ver que las necesidades de financiamiento están subestimadas, explica. Los sectores más afectados con los atrasos en los pagos públicos son la construcción, aquellos que le venden bienes de consumo y de inversión al Estado. Son tres áreas golpeadas que complican directamente a los proveedores nacionales. Es menos dinero a la vena económica. De hecho, el efecto tiene rostro humano: el empleo adecuado (pleno) solo en la industria de la construcción cayó en un 26 %, si se pone frente a frente las cifras laborales de junio de 2016 con las de junio de 2015.

    De paso el ritmo de gastos sube, al menos en los denominados permanentes. Creció un 4 % el pago de plantilla y eso que los ingresos permanentes de impuestos cayeron un 15 % en el primer semestre de este año. Las rentas tributarias se contrajeron, pero pudo ser peor si no fuera por la aplicación de la nueva Ley de Solidaridad que captó nuevos recursos como la contribución de al menos un día de sueldo por aquellos trabajadores que superen los 1.000 dólares mensuales en sus ingresos para aliviar los gastos por el terremoto del 16A. El nuevo IVA del 14 %, que también rige desde junio, se reflejará recién en las recaudaciones de este mes.

    Para Larry Yumibanda, presidente del Colegio de Economistas del Guayas, es hora de reordenar las finanzas públicas, aunque solo ve que se ajuste el gasto en inversión estatal. Ese recorte lo asume el sector privado que, al recibir menos capital, se ve obligado a recortar personal. Y aquello afecta al empleo.

    A LA CARTA