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La cuenta del tesoro, en su nivel más bajo en diez años

El saldo se ubicó en $ 99 millones, lejos del récord de 2.456 millones en el 2008 Los 600 millones que llegaron días atrás ya se consumieron El crudo incide

09 may 2016 / 00:00

El Tesoro Nacional, esa cuenta corriente con la que el Gobierno gira sus cheques para pagar sus obligaciones, está en su nivel más bajo: $ 99 millones, el mínimo de la última década, según el último corte al 29 de abril.

En resumidas, y haciendo un símil, es como cuando a una familia le queda poco efectivo en el banco, porque sus ingresos reducidos le han servido para atender todos sus gastos. Llega al fin de mes con las justas. El Estado tiene obligaciones a un promedio de 2.500 millones de dólares al mes (redondeando el presupuesto anual estatal a 30.000 millones de dólares).

José Hidalgo, director general de Cordes (Corporación de Estudios para el Desarrollo), destaca que se trata de la cifra más baja en un recorrido desde enero de 2006, cuando el Banco Central de Ecuador (BCE) empieza a publicar la cuenta del tesoro nacional.

Claro que, aclara, dentro del mismo mes, hay movimientos (de ingresos y gastos) en esa cuenta. Así, al 15 de abril, el saldo era de $ 133 millones, pero como el 22 de abril ingresó un crédito de 600 millones de dólares -luego del terremoto-, ese saldo subió a 717 millones, aunque pronto, en la semana siguiente, cayó a esos 99 millones”, dice Hidalgo.

Sin embargo, señala, al ver los promedios, se ven que se mueven en franjas más estrechas que las de antes.

Para el exmiembro del directorio del BCE, Marcos López, la cifra-piso récord “es la fotografía más triste de un país que vivió la bonanza de liquidez más grande de la historia reciente; nos muestra una situación de sobrevivir el día a día y mantener la esperanza de “creativas soluciones” (más endeudamiento) para poder mantener niveles de subsistencia en el sector público”. Y analiza el peso que eso supone a una economía públicodependiente. “Como actuaron pensando que solo el Estado era el gran motor que empujaba la economía hacia el desarrollo, esta situación de iliquidez está contaminando al sector real y se ha cambiado ese sentimiento de bienestar aparente que vivíamos años atrás por uno de angustia propio de la población de los países en crisis”.

Otra muestra de que el flujo de recursos se sigue reduciendo se detecta al mirar el gasto. El Gobierno se sigue atrasando, según las estadísticas del Ministerio de Finanzas. De enero a abril de este año, si se compara el gasto devengado del efectivo, se halla una brecha de $ 950 millones, superiores en 400 millones a los retrasos observados en igual tramo del año pasado.

A LA CARTA