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La paradoja de un diálogo sordo

Una conversación de Eduardo Mangas, secretario del presidente Moreno, con autoridades del Gobierno despierta reacciones de los empresarios.

07 dic 2017 / 00:00

Los empresarios se sienten frustrados y decepcionados después de haber pasado 120 días en mesas de diálogo que no ha llevado a nada. Aunque el secretario de la Presidencia insistió en que sus palabras se sacaron de contexto, para los gremios los hechos demuestran otra cosa.

Iván Ontaneda, presidente del directorio de la Federación de Exportadores de Ecuador, puso un ejemplo. Conversaron con el ministro de Finanzas referente a la devolución de drawback y los Certificados de Abonos Tributarios, llegaron a un acuerdo y pasado los días dice que no se va a pagar. Otra prueba es que se dijo que se había acogido más de un 80 % de las propuestas del Consejo Consultivo y no están ni un 20 %.

Para el presidente de la Cámara de Construcción de Guayaquil, Enrique Pita, el sentir de la frustración y decepción se basa en que el presidente Lenín Moreno dijo: nada para el sector productivo, sin el sector productivo, sin embargo ello no se ha cumplido.

Al ser consultados si sienten que han perdido el tiempo o que perciben que fue un diálogo de trampa se enfocaron en señalar que sí hay una sensación de haber perdido el tiempo y que hay tomada de pelo cuando se llega a un acuerdo y luego no se cumple. Sin embargo, aún así creen que el diálogo es positivo, que creen en el presidente y que el problema es el equipo económico que son los mismos de hace diez años y que mantienen una receta que ya fracasó.

Instan a Mangas que demuestre que sus palabras se sacaron de contexto con hechos y no con más palabras.

Las repuestas a las entrevistas han sido muy bien pensadas, no son frontales con el presidente, solo con el equipo económico. Porque mantienen la esperanza de que Moreno sí los escuche y por lo tanto vete el proyecto de ley de reactivación económica del país.

En el fondo todavía esperan que el presidente demuestre que es diferente, que realmente busca un diálogo productivo y no un diálogo sordo. Sobre todo porque fueron 120 días dedicados a buscar planteamientos técnicos. Allí, tanto el Gobierno como los empresarios invirtieron recursos y tiempo y no es posible que eso caiga en un saco roto.

Los protagonistas

Iván Ontaneda, Fedexpor

La paradoja de un diálogo sordo

Tenemos un sinsabor por las declaraciones de Mangas, a pesar de que él dijo que están sacadas de contexto. Pero me remito a los hechos, muchos diálogos y pocos resultados y por eso estoy frustrado y decepcionado. Poca seriedad, se dice una cosa y no se cumple. Hay tomada de pelo. La comisión económica del Gobierno dijo que más de un 80 % de las propuestas se aceptaron y se acogieron del Consejo Consultivo y eso no es cierto. Queremos ver ese 80 % en la ley para reactivar la economía del país. Estuvimos 120 días trabajando, buscando propuestas a pedido del presidente de la República. Por lo tanto, evidenciamos que ni un 20 % de las propuestas fueron acogidas. Dónde está la competitividad, dónde está la reactivación, ¡ya basta de politiquería! Esperamos acciones que estimulen al sector productivo.

Enrique Pita, Cámara de Construcción

La paradoja de un diálogo sordo

Al sector productivo le preocupa las declaraciones de Mangas, referente a que las conversaciones que tiene con los gremios no son para escuchar y actuar. Estoy frustrado y decepcionado porque el presidente dijo: nada para el sector productivo, sin el sector productivo, y hasta ahora eso son solo palabras. Lo que más molesta es no escuchar la opinión el presidente Lenín Moreno, porque Mangas es un funcionario de muy alto nivel del Gobierno y a quien corresponde dar la confianza pertinente, de que esto no es así, es al presidente de la República. Independientemente de ello, el sector productivo va a seguir generando las propuestas que sean necesarias para generar trabajo, progreso y desarrollo. Y es muy necesario que se aclare, si existe un diálogo para escuchar y actuar.

Richard Martínez, Comité Empresarial

La paradoja de un diálogo sordo

En relación a las declaraciones del secretario de la Presidencia, evidentemente creemos que él debe aclarar esas declaraciones, ya que ha señalado que se han salido de contexto. Vemos otra connotación, creemos que las declaraciones son bastante concretas y la única manera de demostrar que esas palabras tenían otro sentido es con hechos no con más palabras. Lamentablemente el proceso de diálogo del Consejo Consultivo terminó demostrando lo que plantean sus palabras, que no se acogieron las observaciones y el diálogo no es productivo como se esperaba. Aspiramos a que se recoja la carta enviada al presidente, si no es así vamos a tener una ley que generará incertidumbre, que no va a reactivar la economía, que ha generado mucho ruido por una recaudación ínfima de 41 millones de dólares.

Pablo Arosemena, Cámara de Comercio

La paradoja de un diálogo sordo

El señor Mangas debe pedir disculpas a todos los ecuatorianos o renunciar por decencia. Ecuador debe volver a levantarse. No hay tiempo que perder. Ojalá el Gobierno se remangue las mangas. Se ha enviado una carta al presidente que contiene los argumentos que hemos expuesto ya por varios años. Destaco que la producción y la generación de empleo no depende de coyunturas políticas, sino de la implementación de las medidas adecuadas. Independientemente de la voluntad de los interlocutores del Gobierno, estamos seguros de que el país sí nos ha escuchado con atención. El diálogo es indispensable para la democracia, siempre debe existir. Seguiremos con el mensaje sobre la urgencia de abrir mercados, bajar impuestos y crear confianza. El país está convencido de que esa es la vía al desarrollo.

A LA CARTA