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El crédito en Guayaquil cayó en $ 761 millones

Los guayaquileños pidieron menos créditos, en 2016. La política económica afecta al emprendedor, dice el sector privado

14 mar 2017 / 00:02

La economía no afloja el freno. La información crediticia de Guayaquil muestra que 2016 fue un año de contracción. La entrega de préstamos de la banca privada en la ciudad pasó de 8.528 millones de dólares a 7.767 millones de dólares. Es decir, una caída de 761,3 millones de 2015 a 2016. En porcentajes, la rebaja es de 8,9 %.

Según DataLab Asobanca, un sistema de inteligencia financiera de la Asociación de Bancos, en Guayaquil se entregaron 423.162 préstamos el año pasado. En 2015, en cambio, la cifra superó las 555.815 operaciones. Una baja del 23,8 %. 132.653 créditos menos de la banca privada.

Es una reducción considerable, a decir de las cámaras de comercio e industrias de la ciudad. Sus representantes creen que la situación responde a la contracción económica del país derivada de las decisiones gubernamentales y situaciones externas. La aplicación de salvaguardas es un ejemplo.

Caterina Costa, presidenta de la Cámara de Industrias de Guayaquil, dijo a EXPRESO que gravar con sobretasas a bienes de capital y materias primas fue un golpe directo al aparato productivo. Los empresarios decidieron, entonces, frenar sus deseos de expansión y recortaron sus gastos.

Costa respalda su postura con cifras. En 2016, muestran datos de la cámara, la importación de materias primas fue de 5.688 millones de dólares. 1.190 millones menos que en 2015. Los bienes de capital pasaron, en cambio, de 5.342 millones de dólares a 3.941 millones. Una disminución de 1.401 millones.

Pablo Arosemena, presidente de la Cámara de Comercio de Guayaquil, agrega otro factor decisivo en la contracción del crédito: la incertidumbre. La época electoral juega un rol decisivo en las inversiones y endeudamientos que hacen los empresarios establecidos o los emprendedores.

Arosemena considera que los guayaquileños, y los ecuatorianos en general, necesitan un mensaje de confianza y estabilidad para repotenciar sus actividades.

Un criterio similar tiene la Asociación de Bancos. Julio José Prado, su presidente, explicó -semanas atrás- que la actividad bancaria tendrá variaciones, en el mejor de los escenarios, durante el segundo semestre de este año.

El Gobierno está consciente de la baja. Sin embargo, a sus ojos, es una cuestión de la oferta más que de la demanda. Por eso, según el ministro de Finanzas, Patricio Rivera, se pusieron en marcha acciones como el incremento del encaje bancario que las entidades deben tener en el Banco Central. Él dijo, en diciembre, que “el dinero que depositan los ecuatorianos debe utilizarse para entregar crédito en Ecuador”.

A LA CARTA