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Guayaquil deja de volar alto en el mercado aéreo

La falta de promoción y la tramitología afectan a la ciudad. Este año, Iberia dejó de volar y Tame redujo sus operaciones. Otras firmas no concretan su arribo.

21 abr 2017 / 00:00

Los administradores del aeropuerto de Guayaquil, José Joaquín de Olmedo, alistan maletas. En octubre deberán viajar a África para recibir los premios que destacan a esta terminal aérea como una de las mejores a nivel mundial; sin embargo, es un logro que este año deja pocas satisfacciones. ¿De qué sirve tener el mejor escenario aéreo si los resultados no se traducen con la llegada de nuevas aerolíneas y más pasajeros?

En este 2017, la terminal aérea ha pasado por algunas dificultades. El abanico de ofertas de vuelos directos se redujo tras el anuncio de Tame e Iberia de poner fin a las rutas que operaban desde Guayaquil hacia destinos locales e internacionales (la primera suspendió sus rutas hacia Cuenca, Latacunga, Nueva York y Lima, mientras que la segunda lo hizo con Madrid). Una situación que, junto a una lenta recuperación de pasajeros (tanto nacionales como extranjeros), preocupa a los administradores de esta terminal.

El año pasado, el aeropuerto guayaquileño registró un movimiento de 3’749.467 pasajeros, 83.733 más que el año previo, pero 225.283 menos usuarios si se lo compara con el flujo registrado hace dos años. Ángel Córdova, gerente de la Terminal Aeroportuaria de Guayaquil (Tagsa), explica que esto se viene dando porque algunas aerolíneas y pasajeros han empezado a ver a la ciudad como un lugar poco atractivo. “Es importante primero comprender que los aeropuertos no son un destino, los destinos son los países y ciudades. Entonces, las aerolíneas y las personas van hacia los países o ciudades que son polos de atracción” y, en ese sentido Guayaquil viene perdiendo cierto encanto.

En esto ha influido la recesión económica que ha restado poder adquisitivo a las personas para poder viajar, pero también la poca promoción turística y de negocios que se hace a esta ciudad. “Nosotros como aeropuerto conversamos con las aerolíneas, tratamos de convencerles de que vengan, pero para que eso ocurra no basta con decirles que tienen un aeropuerto bonito y con un buen servicio”, explica Córdova.

Una menor conectividad aérea es algo que debe preocupar, pues esto repercute en menos turismo, menos comercio y menos producción. Así lo sostiene Holbach Muñetón, presidente de la Cámara de Turismo del Guayas. Muñetón apunta que un menor arribo de aerolíneas al país, y por ende, al suelo guayaquileño, también responde a la falta de claridad de reglas en el mercado. “Los representantes de la aerolínea Jetblue me lo dijeron. Acá no vienen por falta de confianza. ¿Por qué? porque se ha subido el costo del combustible, porque el problema de los trámites acá en Guayaquil es otro motivo. Son tan engorrosos, que las líneas aéreas se asustan”.

Sin embargo, aclaran, este es un efecto que en menor medida lo sufren aeropuertos como el Mariscal Sucre, de Quito. Córdova habla de la prioridad que las autoridades dan a esta ciudad, al ser la capital que abraza la burocracia más grande del país. “Sentimos que es allá donde se está dirigiendo el mayor esfuerzo del Gobierno, del Ministerio de Turismo. Hay más esfuerzo para que allá se hagan más convenciones, más exposiciones, más eventos que vuelven mucho más atractivo a esa ciudad”.

Córdova niega que la falta de arribo de nuevas aerolíneas a Guayaquil sea por falta de incentivos o negociación. Todo lo contrario, dice, a estas se les está dando todas las facilidades para que operen en la ciudad.

En Tagsa, explica, también se ha venido trabajando para que las aerolíneas existentes cubran los vacíos que han dejado Iberia y Tame. Mientras Air Europa trata de cubrir a Iberia, Latam hace lo mismo con Tame. Córdova sostiene que aún están a la espera de que se concrete el arribo de la norteamericana Dynamic International Airways para fortalecer la oferta de vuelos hacia Nueva York, mientras tanto la opción es viajar haciendo escalas. La conexión con los vuelos locales (como Cuenca y Latacunga) es otro tema pendiente.

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