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DP World, en el ojo de un gran huracán

Los puertos arremeten contra la empresa. La acusan de boicotear el dragado del canal.

13 jul 2018 / 00:00

Un nuevo frente se abrió entre DP World Posorja y las empresas que serán sus competidores por la carga. La compañía de origen dubaití, a quien le fue delegada la competencia para construir y administrar el puerto de aguas profundas de Posorja, es acusada de hacer circular un “análisis comparativo” entre las empresas interesadas en el Concurso Público para el Dragado del Canal de Acceso al Puerto Marítimo y Fluvial de Guayaquil. Análisis que “desinforma a los posibles oferentes”.

La alerta nace de un documento de 10 páginas, al que tuvo acceso EXPRESO, cuestionado tanto por la Cámara Marítima del Ecuador (Camae), como por la Asociación de Terminales Portuarios (Asotep), del que también se hizo eco el alcalde Jaime Nebot, que impulsa el dragado a 11 metros en marea baja, que será pagado por los usuarios y que permitirá la llegada a las terminales de Fertisa, Guasmo, Trinitaria, Domingo Comín, vía a la costa, de buques post panamax.

DPW, desde mediados del año que viene, será un competidor más, cuando termine la etapa uno de su proyecto en Posorja. La compañía construye su propio canal marítimo.

Según los presidentes de la Camae y de Asotep, Javier Moreira y Sergio Murillo, faltando dos semanas para la presentación de las ofertas por parte de las compañías dragadoras para operar, profundizar y mantener el canal marítimo hasta los puertos de Guayaquil, “DPW ha demostrado temor a la competencia”, iniciando una campaña de “desinformación con el claro ánimo de mermar la participación de las empresas internacionales que se aprestan a intervenir en dicho concurso”.

El alcalde entregó el oficio enviado por los gremios a la Comisión Técnica municipal que lleva adelante la Alianza Público Privada para que esta a su vez lo remita a las empresas hasta ahora interesadas en dragar. En dicho documento se ratifica la viabilidad económica del proyecto de dragado autorizado por el Gobierno nacional. El 84 % de las importaciones no petroleras se realizan por el sistema portuario de Guayaquil (Contecon y los privados): 1,87 millones de contenedores y más de 17 millones de toneladas métricas en 2017.

El supuesto análisis comparativo “no se compadece ni corresponde a la realidad de los rendimientos operativos de las terminales portuarias de Guayaquil, sus infraestructuras e inversiones actuales y futuras, con el cual pretenden restar la capacidad operativa” de la ciudad. Con esto, dicen, DP World busca generar dudas respecto a la viabilidad comercial, operativa y ambiental del proyecto.

Según Moreira, las líneas navieras de tráfico internacional, cuyos buques transitan por el canal de acceso hacia las terminales marítimas y fluviales confían en la ejecución del dragado. “DP World no debe oponerse a la existencia y competencia de los puertos actuales”.

DP World dijo a EXPRESO que circuló la carta porque cree que “hay una solución financieramente viable que garantizaría que ambos proyectos puedan tener éxito. Incluso, la última página de la presentación concluye con una estructura propuesta para esa cooperación”. Y propone además que el canal externo “que ya está siendo ejecutado por nosotros”, sea aprovechado para el tránsito hacia los puertos internos de Guayaquil.

Cita por los contenedores

La comisión creada por el alcalde Jaime Nebot para hallar una solución al conflicto entre navieros y exportadores por el cobro de hasta $ 50 por contenedor desde los patios, se reúne hoy a las 15:30 en la Cámara de Industrias.

Allí se explicarán varias cosas, entre ellas, las “bondades” de lo que se viene: un sistema de despacho programado que “ahorrará costos”, ya que se podrá planificar el retiro de los contenedores.

La Comisión a cargo del presidente ejecutivo de Fedexpor, Daniel Legarda, conocerá también el sistema de despacho anticipado de TPG (Terminal Portuario de Guayaquil). En la reunión con el alcalde, el martes, los sectores aprobaron revisar el valor que se cobra, luego de que una ordenanza los obligará, hace 15 días, a trabajar las 24 horas y los 7 días de la semana. “Estuvieron de acuerdo en que eso tiene un costo”, dijeron directivos. Los bananeros creen que son las navieras y no ellos las que deben asumir ese costo.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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