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Cuatro gusanos atacan al maíz

18 mar 2017 / 00:02

El maíz es un cultivo que define la suerte de mucha gente esta época del año. Se calcula que de 150 a 200 mil personas dependen de esta actividad que, el año pasado, cuando también cayó la producción a 750 mil toneladas, generó unos 330 millones de dólares en ventas.

Hoy la situación pinta peor. Los responsables son cuatro gusanos: la diatraea (barrenador, patera), el ejército, el cogollero y el eliotis (de la mazorca), responsables de incalculables pérdidas hasta ahora.

La afectación real se la desconoce, pero hasta ahora al menos la mitad está afectada, aunque cada día se reportan más pérdidas. El último informe de técnicos consultados por este Diario indica daños ya en Quevedo, Palenque y Mocache. Datos preliminares indican que el problema se originó cerca de Palenque (Los Ríos).

Moisés Grijalva, técnico de Ecuaquímica, al ser consultado por Diario EXPRESO señala que el gusano ejército es una plaga típica que ataca también al arroz y que pudo aparecer por cambios climáticos.

“Cada vez se nos hace más difícil interpretar lo que sucede. Ecuador no cuenta con un buen sistema de monitoreo, con el cual se podría advertir cambios en la temperatura y en las precipitaciones (tal vez menos). También somos un país megadiverso: en pequeñas áreas geográficas hay muchos cambios climáticos y de suelo. Eso afecta”. Esto hace que tengamos un mosaico muy complejo de escenarios agroclimáticos, que hace mucho más difícil interpretar lo que sucede.

Henry Peña, presidente de Corpmaíz, señala que las soluciones no son rápidas. Pero que si el plan de emergencia implica la entrega de paquetes gratis para los maiceros, al menos en la segunda semana de abril podría volverse a sembrar. Todo depende de la saturación del agua y de la desinfección del suelo. Pero no confía en este plan. Prefiere que le den $ 2 más a cada maicero por quintal vendido. El Gobierno define el programa.

Él fumigó este año cinco veces para los insectos, pero Grijalva recomienda algunos aspectos de manejo: monitoreo y trampeo de plantas para determinar cuándo estas llegan y la limpieza de la maleza, porque es allí donde deposita los huevos el gusano ejército.

“Por eso, pensar en una fumigación aérea no es correcto; el gusano se desarrolla en la parte baja, donde no llega el insecticida que se fumiga por aire”. Cree que debería implementar un sistema satelital de monitoreo, como hay en otros países.

A LA CARTA