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La política estatista pasó de moda

Un chileno y un costarricense dan una mirada al modelo económico que Ecuador ha seguido en los últimos años. Advierten que el país, al igual que Venezuela, puede quedar en el rezago

17 ago 2016 / 00:00

Ha visitado el país unas cuatro ocasiones pero confiesa que, como vecino de la región, ha seguido de cerca sus políticas y evolución. Para Cristían Larroulet, el hecho de que The Economist Intelligence, haya ubicado a Ecuador como una de las peores economías del mundo tiene una explicación.

Según esta firma somos la séptima peor economía, siendo superada solo por Venezuela y Brasil, ¿por qué se nos empieza a ver de esta manera?

Por una razón muy simple. Cuando tú sigues una política estatista, de la que (Hugo) Chávez llamó el Socialismo del Siglo XXI, cuando te cierras al libre comercio, cuando no promueves el emprendimiento, tú estás siguiendo políticas que en el mundo hoy están obsoletas. Creo que el modelo que se ha implementado aquí es uno donde no se han aprovechado las oportunidades que existen.

¿De qué oportunidades hablamos?

Creo que Ecuador tiene instituciones que le favorecen mucho, como el tener el dólar como moneda. Eso es un activo favorable porque les garantiza la estabilidad de precios, les impide la inflación. Pero por otra parte, está haciendo poco por crear una política fiscal que controle el déficit que hay, una política que elimine las barreras del emprendimiento al ecuatoriano, por crear políticas que aumenten el libre comercio. Ecuador está en el Pacífico, el área del mundo que tiene mayor perspectivas de progreso en el próximo siglo, pero como país no se está integrando.

Pero por qué abrirse al mercado. ¿Por qué no pensar que el punto de partida es atender el mercado interno?

Eso es un error garrafal porque qué es mejor: producir para el mercado interno que tiene 16 millones de habitantes o producir para uno que tiene 3.000 millones.

¿Pero estamos preparados para eso?

Chile es un país que tiene acuerdos comerciales con el 99 % del PIB mundial, pero cuando empezó a firmarlos no estaba preparado. Hay que confiar en la capacidad de los ecuatorianos. No hay en la historia de la humanidad un ejemplo de país que haya logrado progreso económico y social si no es integrándose al mundo.

¿Qué lección nos deja Chile?

Hoy es el país que más rápidamente ha reducido la pobreza en América Latina en los últimos 30 años. A principio de la década de los 90, teníamos una pobreza del 40 % de la población. Hoy es el 8 %. Hemos tenido en los últimos años uno de los mejores avances en la mejoría de la distribución del ingreso. Eso ha sido una tarea del Estado.

Al igual que Larroulet, Juan Carlos Hidalgo llegó a Ecuador invitado a la fiesta de aniversario del Instituto Ecuatoriano de Economía Política (IEEP). Vino con la consigna de proponer un modelo de desarrollo distinto para este país. Un cambio que, según dice, debe tener como base la apertura comercial.

Para este año, los pronósticos de decrecimiento para la economía ecuatoriana llegan hasta un 4 %. Esto, para algunos analistas, es un síntoma de la política que se ha venido aplicando. ¿Cómo redireccionar este modelo?

En los últimos 10 años ustedes han venido aplicando un modelo basado en el gasto público, un gasto desmedido que se financió en épocas de bonanzas del precio del petróleo. Pero ahora que el precio ha caído y que parece permanecerá bajo, cualquier cambio no puede depender solo de un alto precio del crudo. Hay que deshacer varias políticas, como la del mismo gasto público o las barreras a la inversión extranjera y doméstica.

Ustedes han mencionado también que otra de las claves es el diseño de una política comercial, ¿por dónde partir para dejar de ser un exportador de productos primarios?

Si Ecuador continúa con su proteccionismo (comercial), seguirá estancado en ese círculo vicioso de solo exportar productos primarios. Cuando usted firma acuerdos de libre comercio obliga al país a reducir sus protecciones arancelarias en diversos productos, es ahí donde el empresariado sabe que la única manera de poder mantenerse en el mercado es pidiéndole al Gobierno que cree condiciones para mejorar su eficiencia y competitividad.

¿Cómo repotenciar nuestras exportaciones?

Con apertura. La competencia va a garantizar que los recursos limitados que hay en la economía ecuatoriana se vayan a aquellas áreas donde Ecuador tiene una ventaja comparativa o incluso en industrias donde no tenían la más mínima idea de gozar de ventaja comparativa. En los años 80, Chile no exportaba vino, pero en ese entonces nadie imaginaba que este país podía convertirse en un gran exportador en el mundo, como actualmente es. ¿Por qué Chile lo logró? Por su apertura económica.

¿Qué producto local tendría esa ventaja comparativa?

Tuve que venir acá para darme cuenta de que ustedes tenían una buena producción de chocolates. Pero yo no recuerdo haber visto chocolate ecuatoriano en estantes costarricenses o estadounidenses. Ese es un ítem que puede ser un producto gourmet en la mesa de cualquier extranjero. LZR

A LA CARTA