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Samanes no está lejos para un grupo de jóvenes quiteños que asistieron a la prueba

17 jul 2017 / 00:01

Salir de Quito no fue fácil. Un accidente en la carretera (kilómetro 31 de la vía Alóag-Santo Domingo) afectó el viaje. Pero llegaron y apenas tuvieron tiempo de aclimatarse. Ayer, previo a la salida, el grupo de los seis representantes del Club Lince, que compitieron en la categoría Juvenil, calentaban bajo la mirada de su entrenador, Patricio Recalde. “Hemos venido con 33 corredores, para estar en las otras pruebas”, dijo.

El club del quiteño barrio de Chimbacalle. No es cualquier club, entre sus 100 socios, existen corredores que han ganado muchas carreras. “Nos gusta entregarnos en este deporte”, dice Geovana León Cevallos, quien ayer participaba en la segunda carrera de su corta vida como deportista.

“Tenemos deportistas de todas las edades”, dice Cristian Recalde, el hijo del entrenador, quien la de ayer era su segundo intento de ganar la categoría. “Hace dos años llegué en décimo lugar. Ya es tiempo de que suba unos peldaños”. Aunque se sonríe, debe entenderse que en este grupo, los asuntos deportivos se lo toman en serio.

Algo que lo reitera el entrenador: “Siempre digo que el atletismo es una diversión en la que nos sacamos el aire”.

No tan preparadas, pero con igual nivel de entusiasmo llegó Kerly Marín Olaya, una asesora comercial de Orve Hogar, que se llevó a su amiga Doménica Tamayo Zurita, para probar hasta dónde le alcanzaba el afán. “Nunca hemos estado en carreras, pero por algo se inicia”, dice una de ellas.

Quien no asistía a la prueba para probarse fue Nagely Maridueña Sellán, una milagreña de 16 años que reside en Guayaquil y quien en el último lustro se las ha pasado corriendo en todas las pruebas que se encontró en el camino. Tan bien lo hace, que dice Tatiana, su hermana mayor, su casa está llena de trofeos. “Mi hermanita ya ganó como 50 carreras”. RGS

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