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Emelec respira con un agónico triunfo

El equipo local le ganó tres puntos de oro a un rival directo, Independiente del Valle, que hizo esfuerzos para llevarse algo más de Guayaquil

16 abr 2018 / 00:00

Los partidos no se ganan con merecimientos, sino con goles. Y mientras Emelec tuvo la precisión de su lado, Independiente del Valle hizo méritos para llevarse hasta los tres puntos del Banco Pacífico Capwell, pero se encontró con un equipo desesperado que se aferró al triunfo más por amor propio que por buen juego. Una victoria que lo acerca a la pelea por la primera etapa.

La ansiedad se percibía en el ambiente. Hacía un mes y más días que los azules no le daban una alegría a sus hinchas, y ellos también necesitaban un bálsamo. Pero en frente se iba a encontrar con un equipo que no es fácil de vulnerar y eso iba a alimentar esa desesperación.

Hay varias cosas que es posible analizar del campeón del torneo: no tiene un conductor, se desconoce su propuesta futbolística y tiene una pobre producción en ofensiva, razón por la cual se le ha complicado tanto anotar.

Si bien Independiente es un equipo que se caracteriza por defenderse y es complicado neutralizarlo, fue el gran protagonista. Tuvo un trabajo táctico casi perfecto y no dejó que funcione correctamente la máquina de Alfredo Arias, a la que se la volvió a notar pobre de ideas.

Su primer remate con dirección al arco que se fue fuera apareció al minuto 20, tras un disparo de Mondaini, mientras que la primera intervención importante del portero Hamilton Piedra se dio a los 29.

Todos querían resolver, pero ninguno podía. Tomaban la pelota y corrían sin ninguna trascendencia. Con la salida por lesión de Brayan Angulo (a quien se lo vio en el banquillo con una venda y hielo en el aductor derecho) las preocupaciones aumentaban.

Pero el gol de Ayrton Preciado dio un nuevo aire de esperanzas a Emelec. Los pases que no llegaban a destino, ahora sí se pasaban de pie a pie. Había tranquilidad, pero duró poco.

En el ocaso del primer tiempo Independiente tejió una espectacular serie de pases y movimientos sin balón, que finalizó con Maxi Barreiro sentenciando en el área chica. Arias se tomaba la cabeza y luego de unos minutos le gesticulaba con sus manos ‘calma’ a sus dirigidos.

Pero en el complemento, los azules iban a tirar el libreto e iban a apelar al amor propio. Empujando, con ganas, sin tanta estética pero con entusiasmo. Sabían que este partido tenían que ganarlo y apareció un salvador: Marlon De Jesús.

Con el 2-1 a favor del club azul, la visita acribilló el arco de Dreer, que no se dejó vencer de nuevo. Tras el pitazo final, Emelec se quedó con tres puntos de oro, que necesitaba aunque ayer no los mereció. En la mira está River Plate, al que debe vencer si quiere seguir en Copa Libertadores.

Reinvindicado

Los hinchas de Emelec se mostraron pesimistas tras la salida de Bryan Angulo por lesión, pero Marlon De Jesús ingresó, mostró movilidad y respondió con el gol del triunfo.

Incidentes

Nuevamente se produjeron enfrentamientos entre seguidores de Emelec en la General de la avenida Quito. Estos hechos se registraron antes del inicio del encuentro.

A LA CARTA