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Lo automático se toma la cocina y el océano

Ecuador le apuesta a la tecnología y al talento joven. Hay tres proyectos en desarrollo con el programa ‘Conecta Empleo’. Estos se preocupan por el océano, los cilindros de gas y el transporte público.

16 abr 2018 / 00:00

Capacidad digital, adaptación al cambio, ser proactivo y con espíritu emprendedor. Esas cuatro habilidades resalta Cristina Valenzuela, como coordinadora de Empleabilidad y Emprendimiento de Fundación Telefónica, que una persona debe tener para ser una opción en las empresas actuales. Bajo esa necesidad se crea Conecta Empleo.

Se trata de un programa de Telefónica que nace en España, llega a Ecuador en 2017 y tiene sus tres primeros proyectos tecnológicos-sociales premiados y listos para su desarrollo. Tener una idea rentable es el paso uno y luego convertirse en un buen emprendedor.

Quienes ponen la automatización son los estudiantes, mientras que las grandes empresas, el capital para que esas iniciativas funcionen. El llamado está hecho.

Océano Azul es una herramienta que terminará con la basura de los mares y Torch, la aplicación y dispositivo que hará más fácil la convivencia con los cilindros de gas. Esos fueron el primero y tercer lugar respectivamente y se lo llevaron estudiantes de la Espol.

El segundo, en cambio, fue de Diego Montesdeoca y se quedó en la Universidad de Cuenca con You Timc, plataforma para la optimización del transporte público.

Un ‘Wall.e submarino’ que cargará una tonelada de basura

Lo automático se toma la cocina y el océano

Allison Brito y Wilmer Acosta son las cabezas detrás de lo que técnicamente lo llaman “vehículo autómata para la limpieza de ecosistemas acuáticos”; para hacer más breve el nombre también le dicen la ‘boyita’ y sus amigos han optado por nombrarlo como el ‘Wall.e submarino’. Todos le calzan.

“Se nos ocurrió como una opción para ayudar a las especies marinas y darle así una nueva imagen a la playa para fomentar el turismo también”, explica Allison, quien estudia ingeniería en computación y ya desarrolla el software que le permitirá a este robot estilo boya moverse libremente sin necesidad de controles externos.

Por su lado, Wilmer es alumno de la carrera de redes y conectividad, de ahí que su parte se enfoque en darle enlace permanente a ‘Wall.e’ con un centro de Internet inalámbrico, sin importar que esté a 25 kilómetros de distancia.

El cómo será, detectará y recogerá los desechos, Wilmer lo detalla así: “Tiene un motor abajo que atrae la basura con un remolino, da vueltas y sube por rampas y se va alojando en la misma boya”. Eso sí, precisa que también será zoo-térmico “para evitar matar un animal marino por error”.

Los ojos de este proyecto se lo darán dos cámaras. Allison asegura que el producto final tendrá cuatro, pero que por ahora le instalarán la mitad para hacer las pruebas. Sin embargo, conseguir el motor adecuado ha sido hasta ahora lo más difícil porque quieren que por viaje el robot soporte una tonelada de basura.

Fue la reflexión de una pregunta entre ambos alumnos la que hizo que esta ‘boyita’ se consolide: “¿Por qué esta basura que está allí nadie la recoge?”.

Además, entre sus futuros clientes ya estarían las islas Galápagos, porque en cuanto expusieron su idea hubo interés de ellos.

Igual la propuesta que tienen es hacer que su innovación sea accesible, que tenga un costo que no supere los $1500 y hacerla en algunos tamaños para que ayude con desperdicios en las orillas de los esteros como en Guayaquil o en piscinas públicas que requieran de limpieza.

Cilindros de gas: de dolor de cabeza a dispositivo inteligente

Lo automático se toma la cocina y el océano

¡Se acabó el gas! Ese grito desesperado de quien esté en la cocina o dándose una ducha desinfla a cualquiera que ande cerca. Exacto; ya nada, ya tocó salir a comprar.

A Luis Eduardo Jácome le ha tocado vivir esa incertidumbre constante: ¿será que ya mismo se termina el gas? Para darse un poco de alivio familiar compraron en su casa un segundo tanque y así, la ‘agonía’ de la futura escasez se extendía.

Esa postal de apuros domésticos está por llegar a su fin y es el mismo Luis quien la dará por terminada. El beneficiado directo serás tú que ya no tendrás que siempre estar pendiente del gas.

Como la carrera de Luis es ingeniería en computación relacionó ese problema cotidiano con sus nuevas habilidades ¿Resultado en desarrollo? Torch.

En inglés, Torch significa llama, pero el sentido que Luis le quiere dar es que esta sea una llama segura. La idea es complementar una válvula inteligente a través de sensores y enlazarla a una aplicación móvil para que envíe notificaciones. Igualito como pasa con WhatsApp, solo que en este caso el que te mensajee será el gas.

La meta es que el consumidor sea avisado de cualquier anomalía con su cilindro: “Este sensor mediante un algoritmo, a medida que se va agotando el gas, le manda una alerta para que haga su pedido con tiempo”, explica Luis.

Con esta idea él logró el tercer lugar de ‘Conecta Empleo’, un espacio impulsado por Fundación Telefónica al que también se sumó Junior Achievement.

El proyecto está en desarrollo, ganó un capital semilla para su inicio y espera volverse el preferido en casas, restaurantes y hasta hospitales.

Evitar fugas de gas, asfixias por intoxicación e incendios está entre sus metas principales, además de ahorrarnos la fatiga de ir a comprar uno lleno y en lugar de eso, el distribuidor recibirá el llamado mediante la aplicación y llegará a casa cuando se lo pida.

Lo novedoso es que al ser una válvula inteligente adaptada al cilindro es que “cuando se detecte que algo anda mal, la válvula se apaga automáticamente y se evita el siniestro”, dice Luis, quien se interesó mucho más en el tema con datos estadísticos analizados que corresponden al período de 2012-2017: 231 incendios y explosiones; 952 personas afectadas y damnificadas; 27 fallecidos incluyendo casos de asfixia por fugas y explosiones.

¿Demasiado hermoso para ser verdad? Pues Luis ya está manos a la tecnología con esto y en mayo, junto a otros dos compañeros de la Espol que participaron en el concurso entrará en una etapa de incubación del proyecto para que este tome forma.

Las convocatorias de ‘Conecta Empleo’ continuarán

En esta primera edición participaron 13 universidades y tres proyectos resultaron ganadores. El proceso también incluye una etapa de formación a personas entre 18 y 35 años. En ese proceso se inscribieron 1000 jóvenes y lo que recibieron fue capacitación en emprendimiento y otros cursos más específicos.

Cristina Valenzuela, coordinadora de Empleabilidad y Emprendimiento de Fundación Telefónica, quien está a cargo del programa ‘Conecta Empleo’, asegura que la acogida fue bastante buena y que seguirán apostando por la tecnología y el talento joven.

Aunque esta vez solo participaron estudiantes de Guayaquil, Quito y Cuenca, la idea es ampliarlo y que la convocatoria sea una oportunidad nacional.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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