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El turista precavido regresó antes

Hoteles de Manabí registraron la salida de huéspedes desde la tarde y noche del lunes. Eso no evitó las largas colas de vehículos en las carreteras a Guayaquil.

14 feb 2018 / 00:00

Una clase de turista precavido prefirió restar unas cuantas horas a su feriado para evitar los empujones en las terminales terrestres del país y los atracones en las carreteras de regreso a sus ciudades de residencia.

En la terminal terrestre de Manta, por ejemplo, los usuarios desde muy temprano empezaron a abandonar la ciudad. Otros lo hicieron en horas de la tarde y noche del lunes, un día antes de terminar el feriado. Mientras que otros prefirieron comprar sus pasajes por adelantado para evitar cualquier inconveniente.

“La gente empezó a adquirir sus pasajes desde la tarde y noche del lunes. Hoy (martes) desde temprano se despachó a los que habían adquirido sus boletos de regreso desde el domingo. Estamos atendiendo de manera normal. Esta vez pocos fueron los que a última hora venían a comprarlo”, indicó Soledad Moreira, una de las despachadoras de boletos de la terminal terrestre de la urbe manabita.

Arturo Villacís, propietario del Hotel Sol, ubicado en la parroquia Los Esteros de Manta, dijo que la estadía de los turistas esta vez no pasó de las 24 horas, y quienes se quedaron más días optaron por retirarse el lunes en la tarde o noche.

“Esta vez el mismo turista tomó sus precauciones para evitar las tremendas colas en la carretera. Algunos huéspedes ya tenían sus boletos de regreso para el lunes en la tarde o noche, muy pocos para el martes en la mañana”, recalcó Villacís.

No obstante, esto no evitó la aglomeración de turistas en las boleterías, ni el usual tráfico vehicular en las salidas de los balnearios de Manabí. “Por lo menos hoy (ayer) vamos un poco más tranquilos porque muchas personas decidieron viajar el lunes en la noche”, indicó Rafael Moreano, turista oriundo de la provincia del Guayas, quien pidió a las autoridades de tránsito idear una estrategia o solución para evitar el embotellamiento dentro de Manta, como habilitar momentáneamente vías amplias de un solo carril para facilitar el tráfico.

Un ambiente más accidentado y acorde a un último día de feriado se pudo observar en la provincia de Santa Elena. En el balneario de Montañita, desde las primeras horas de la mañana de ayer se formaron enormes filas de personas en el paradero de buses. Todos buscaban conseguir un pasaje para trasladarse de manera directa a Guayaquil o con destino a la terminal de Santa Elena para de ahí viajar a sus casas.

En el conocido balneario, los buses de las cooperativas de transporte Manglaralto y Unidos Peninsulares alternaban sus unidades para desplazarse a Guayaquil y Santa Elena. Como todos salían copados, no recogían pasajeros en las comunas de la Ruta del Spondylus. Esto dificultó la movilización de los ciudadanos que no optaron por adelantar su regreso.

La intensa jornada de retorno de los turistas que llegaron hasta la terminal peninsular se complicó pasado el mediodía, cuando las 120 unidades de transporte que cubren la ruta hacia el Puerto Principal ya habían sido despachadas con pasajeros, y se esperaba sus respectivos regresos para continuar con la evacuación de los viajeros.

Las autoridades de tránsito dispusieron que buses de otras cooperativas de transporte que laboran en la parte interna de esta jurisdicción se unan al traslado de los visitantes, a un costo de entre 5 y 6 dólares por pasajero.

Estas usuales molestias de todos los feriados incomodaron a los turistas, pero no al punto de abstenerse de regresar en los siguientes días de descanso.

Un retorno más fluido en horas del día

“Todo bien”, repetían algunos conductores y sus familias al arribar ayer a Guayaquil, provenientes de General Villamil (Playas) y de los balnearios de la península de Santa Elena.

El tránsito de retorno de turistas por la vía a la costa fue un tanto flojo y sin contratiempos a lo largo del día, aunque se esperaba un mayor flujo de vehículos al llegar la noche, tal como ocurrió la noche del sábado. Entonces se registraron grandes embotellamientos en esa autovía, especialmente desde la parroquia Progreso (km 70).

“Hemos puesto conos para formar un cuarto carril de retorno, pero hasta ahora (15:00) no ha sido muy necesario”, indicó el vigilante Edwin Aguirre, uno de los 20 agentes de la Comisión de Tránsito del Ecuador que a esa hora hacían control en el peaje.

La satisfacción de volver a casa sin novedades, luego de disfrutar el carnaval en otros destinos turísticos, también se vivió en las dos terminales terrestres de la ciudad. En la ubicada en Pascuales, a donde arribaban familias en su mayoría provenientes de Manabí y el norte de Guayas, los viajeros venían cargados de bultos, racimos de plátanos y amplias sonrisas.

“Viajamos temprano para evitarnos problemas”, expresó Rosa García, al arribar desde Bahía de Caráquez.

A madrugar por el boleto

Turistas, pese a que llegaron temprano a la terminal terrestre de Manta, encontraron personas esperando por los primeros boletos de regreso a Guayaquil.

Empujones y larga espera

Los visitantes del balneario de Santa Elena vivieron el usual retorno de todos los feriados: largas colas y roces con otros turistas por captar un asiento de regreso.

Al mediodía inició el viaje

La terminal de Ambato, recién al mediodía, tenía el aspecto de un verdadero último día de feriado. Los turistas aprovecharon las últimas horas para hacer compras.

A LA CARTA