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El Gobierno esquiva la crítica a su negociación

Acciones. Ahora se ofrece información que antes no se concedió. Los operativos se intensifican.

Quito /
16 abr 2018 / 00:00

El círculo de confianza se cae. Las autoridades repitieron ayer, por casi dos horas, el mensaje que quieren posicionar: el enemigo está afuera, el enemigo es Guacho, no es el Gobierno. César Navas, ministro del Interior, y Andrés Michelena, secretario de Comunicación, decidieron tender un puente con los medios de comunicación aunque, en el camino, quedaron preguntas sin responder.

Ayer, desde las 10:30, los dos funcionarios se reunieron en privado con periodistas para generar un “círculo de confianza” del cual, sin embargo, salió a relucir más tarde, durante una rueda de prensa, la “desconfianza” de algunos comunicadores ante la falta de precisión en las respuestas y ante una que otra declaración que sorprendió e incomodó a algunos comunicadores, pero que resultó reveladora: que en la camioneta de El Comercio “hemos encontrado chalecos antibalas”.

Ahí dijeron que Guacho es el enemigo e insistieron en que es colombiano, no ecuatoriano. También reconocieron que el más buscado es solo una tuerca en una llanta de narcotráfico más grande. “Es un proveedor” de insumos para un líder más grande que tiene relación directa con carteles de droga mexicanos. No explicaron si conocen datos del jefe del disidente de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) por el que el Gobierno ecuatoriano ofrece 100.000 dólares.

Navas, en compañía de los líderes de la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas, hizo alarde de los trabajos y operativos en la zona fronteriza con Colombia. Según dijo, desde el viernes Ecuador ha capturado en total a 43 integrantes del grupo cercano a Guacho. Incluso uno de sus sobrinos está en la lista de los procesados judicialmente.

Precisó que los detenidos, de los cuales 7 fueron trasladados a Guayaquil, son los que le facilitaban la salida de la droga desde la frontera y quienes colocaban los explosivos.

Con diapositivas e imágenes a color, Navas informó que 550 uniformados militares se sumaron a las acciones en la frontera. Ellos y los policías utilizaron cinco helicópteros, un avión (para trasladar a los detenidos), ocho vehículos blindados, seis perros detectores de drogas y explosivos, ocho vehículos especiales y 20 automotores de la Policía. Todo un despliegue.

Se revisaron 91 inmuebles y fueron inspeccionadas 150 personas de Mataje Nuevo y Mataje Viejo. ¿Qué se decomisó? Setenta y dos cartuchos de proyectiles antiaéreos calibre 50 (capaces de derribar aviones), tres escopetas artesanales y una cámara de vigilancia.

Son resultados, destacó Navas, obtenidos desde el 13 de abril. Ese día se retomaron las acciones militares en la zona donde el pasado 26 de marzo desaparecieron los tres miembros del equipo periodístico de diario El Comercio. Ellos fueron torturados y más tarde asesinados por el grupo de Guacho.

En ese tema, como en anteriores conferencias de prensa, las sensibilidades y contradicciones salieron a flote. Ramiro Mantilla, comandante de la Policía Nacional, y César Merizalde, jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, dijeron que cumplieron desde el inicio con su labor. Varios periodistas interpretaron las declaraciones como un lavado de manos que trató de trasladar la culpa del secuestro al equipo periodístico. Navas y Michelena negaron esa interpretación y también las insinuaciones de que el Gobierno nacional no se esforzó por recuperar con vida a los ciudadanos. Al ser cuestionados sobre por qué se les permitió a los periodistas el paso a Mataje, explicó que no estaba impedido, solo había restricciones y que quien pasaba era anotado en un libro.

Sobre las acciones para hallarlos después, el general Mantilla contó que “en la camioneta (del equipo de El Comercio) hemos encontrado chalecos antibalas y eso es raro”.

El personaje más criticado, como en días anteriores, fue Navas. Incluso fue interrogado por su permanencia en el cargo por el manejo de la negociación para rescatar a Javier Ortega, Paúl Rivas y Efraín Segarra. “Mi puesto está a disposición del presidente desde el 25 de mayo y él es el que tiene que tomar la decisión”, dijo.

El ministro, que también ocupó el máximo cargo de seguridad durante el mandato de Rafael Correa, insistió en que Ecuador hizo todo lo posible para recuperar a los ciudadanos, pero “el enemigo” no tenía la intención de negociar. Incluso confesó que aceleraron el proceso judicial para intercambiar a los tres secuestrados con tres detenidos que reclamaba el líder disidente, que lamentablemente no se pudo hacer.

Los funcionarios, que recalcaron que reconocerán sus errores, admitieron que no tienen mayores datos sobre el paradero o la devolución de los cuerpos. Organismos internacionales y hasta el sacerdote Eugenio Arellano, presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana, están en la zona para obtener información al respecto.

Refuerzan seguridad en la Regional

La llegada de 7 de los 9 detenidos en el último operativo desplegado en el cantón Mataje, provincia de Esmeraldas, ha obligado a las autoridades penitenciarias de Guayaquil a redoblar el control.

Según se conoció, desde la tarde del sábado el Centro de Rehabilitación Social (CRS) Regional Guayas ha aumentado sus medidas de seguridad. Seis de los siete detenidos que fueron trasladados a la ciudad permanecen recluidos en ese recinto carcelario, luego de ser procesados por el delito de tenencia de municiones. Algunos tendrían nexos con Walter Arizala Vernaza, alias Guacho.

Oraciones en su memoria

Ayer en la Catedral de Guayaquil se ofició una misa en memoria de los miembros del equipo periodístico asesinados. En todas las iglesias parroquiales de Quito se elevó una oración en cada misa por ellos y sus familiares. Algo similar se repitió en otras ciudades.

Exguerrillero se pronuncia

El exguerrillero de las FARC Pablo Catatumbo, integrante del consejo político del partido Fuerza Alternativa Revolucionaria de Colombia, calificó ayer de “barbarie” el asesinato del equipo periodístico. Dijo que hay que seguir trabajando por la paz.

Un atentado a la libertad

La Cancillería de Paraguay expresó su solidaridad con Ecuador y repudió el asesinato de los profesionales. Denunció que estos crímenes, “además de segar vidas inocentes, atentan contra la libertad de prensa”.

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