domingo, 19 noviembre 2017
01:05
h. Última Actualización

Se cierra el grifo de contratos públicos

Un Plan de Austeridad está en camino. Rafael Correa se defiende desde Bélgica.

Quito /
13 jul 2017 / 00:01

El anuncio llegó con acciones y reacciones. Las vacantes existentes en el sector público no serán ocupadas. Esta es la primera medida que aplicará el presidente Lenín Moreno para hacer frente a las condiciones económicas “sumamente difíciles” del país.

El monto del ahorro por esta decisión todavía es desconocido, pero formará parte del Plan de Austeridad que prevé firmar el mandatario en los próximos días, dijo el ministro de Economía, Carlos de la Torre.

El anuncio que hizo Moreno, el martes pasado, de que “no hay tal mesa servida” en lo económico, como dijo el expresidente Rafael Correa, marcó un nuevo capítulo en las divergencias al interior del movimiento Alianza PAIS.

Ya desde Bélgica, el exmandatario escribió, la noche de ayer, varios mensajes en su cuenta de Twitter, criticando la “memoria frágil, total desconocimiento, mala fe o todo junto” que habría detrás de estas declaraciones de su sucesor.

Correa volvió a recordar que en el último tramo de su administración el petróleo bajó a niveles históricos. También, que el terremoto de abril de 2016 significó para el país pérdidas correspondientes al 3 % del Producto Interno Bruto.

“Pese a todo ello, en el primer trimestre de 2017 crecimos 2,6 %, la segunda tasa más alta de la región”, aseguró desde Europa, Correa.

En eso coincide el exsecretario de Planificación y Desarrollo del anterior gobierno y actual asambleísta del oficialismo, Pabel Muñoz, que no ve concordancia entre lo que dice Moreno y las últimas cifras mostradas por las entidades públicas encargadas del área económica que, más bien, hablan de un crecimiento.

Él, al igual que su colega de bancada, Marcela Aguiñaga creen que lo mejor será esperar a que llegue la proforma presupuestaria desde el Ejecutivo, el 28 de julio, para saber exactamente en qué rubros se van a aplicar los ajustes.

Pero hay una inquietud que ronda tanto a oficialistas como a opositores. “Sorprende que el frente económico que está ahora, sea el mismo que acompañó al expresidente Correa. A ellos debemos preguntarles qué sucedió con aquellas inversiones que hoy son cuestionadas”, dijo ayer Aguiñaga.

La semana pasada, la cartera de Finanzas transparentó la cifra de la deuda que tiene el país y la ubicó en cerca de $ 42.000 millones, cifra distante de los $ 27.871 millones de la que hablaba la anterior administración.

Para el director de la Corporación de Estudios para el Desarrollo (Cordes) estos son los primeros pasos para tomar medidas correctivas. “Lo ideal habría sido que ese reconocimiento de la situación se dé en los primeros días de gestión, pero probablemente los tiempos políticos lo impidieron”, dijo Hidalgo a EXPRESO.

Pero el tema podría tomar incluso tintes legales. ¿Por qué? El presidente del Colegio de Abogados de Pichincha, Ramiro García, dijo a este Diario que si se llega a comprobar que se “maquillaron” las cifras, se configuraría, en principio, un delito de falsedad ideológica, algo que está penado por el Código Orgánico Integral Penal (COIP).

“Hay que ser más claros en determinar y transparentar todas las cifras. Necesitamos saber en cuánto se vendió el petróleo, la relación deuda y PIB. Es un buen comienzo pero hay que dar las cifras con toda claridad”, aseveró García.

El ministro De la Torre, sin embargo, justificó las medidas adoptadas por el gobierno de Correa y dijo que el momento actual les permite “maniobrar” y mejorar la situación económica del país en 18 meses o dos años.

El propio Correa aseguró, por redes sociales, que dejó el país con un superávit comercial y que el inevitable déficit fiscal fue financiado por las medidas tomadas.

“Es la ‘mesa servida’, cuando no se es desleal ni mediocre” concluyó el exmandatario que se fue haciendo varias críticas a Moreno, su política de diálogo, la investigación de casos de corrupción, entre otras cosas.

El martes, el presidente ratificó que seguirá haciendo todo aquello que sea necesario para consolidar el bienestar de los ecuatorianos y calificó como “capítulo cerrado” su controversia con Correa. Aunque eso todavía está por verse, luego de estas fuertes declaraciones desde Bélgica.

A las reacciones se sumó ayer el alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, que expresó que la situación es “grave”. “Es algo que unos ecuatorianos sabíamos y otros ecuatorianos intuíamos (...) el pueblo es suficientemente inteligente para saber que algo pasa”, dijo en su habitual enlace radial.

Según datos del Instituto Ecuatoriano de Estadística y Censos (INEC), en los primeros ocho años del anterior gobierno los empleos en el sector público se incrementaron en un 56 %.

A LA CARTA