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Rosalía Arteaga: “el que Correa aparezca como líder de la oposición es malo para el país”

Una mujer que destacó en la política, pero que decidió hace 20 años servir al país a través de otros campos, como la educación y la formación de líderes éticos.

13 ago 2017 / 00:00

Frontal, directa y convencida de que a través de los ciudadanos se puede luchar contra la corrupción. Rosalía Arteaga, aunque está retirada de la política, analiza la situación del país y el accionar del Gobierno de Lenín Moreno y la oposición.

- ¿Qué impresión tiene usted de lo que está pasando en el país?

- El presidente Lenín Moreno ha actuado dentro de lo que le permite la Constitución al quitarle las funciones que le otorgó al vicepresidente Jorge Glas. Él no puede destituirlo porque fue elegido por el pueblo y esa capacidad la tiene la Asamblea. Al inicio pensé que lo hacía por las sospechas de corrupción, pero al escuchar sus declaraciones de que se las quitó por escribir una carta descomedida, realmente me preocupé.

- ¿No es un motivo suficiente el que existan sospechas de corrupción en su contra?

- Desde la campaña electoral se hablaba de que Lenín Moreno no veía con buenos ojos la candidatura de Jorge Glas por las sospechas de corrupción. Ahora, aquellos audios en los que aparece citado el vicepresidente son suficientes para quitarle las funciones. Yo he recomendado al presidente de la República que cambie el equipo económico si quiere realmente hacer cambios en el país porque no ha tenido la mesa servida. Por otro lado, he recomendado que el vicepresidente renuncie. Todas las personas tenemos el derecho a la defensa, pero que lo haga como ciudadano. No necesita estar investido de la autoridad de vicepresidente para defenderse. Si una persona es honesta y tiene las pruebas tiene que mostrarlas ante los jueces.

- ¿Qué puede hacer un vicepresidente de la República sin funciones, con seguridad redoblada, moviéndose por el país?

- Cuando yo fui vicepresidenta tenía funciones establecidas en la Constitución. Por supuesto, las circunstancias que se dieron durante el interinazgo hicieron que yo no tuviera unas funciones específicas porque el Congreso modificó la Constitución, quitándome la capacidad de presidir el Consejo de Desarrollo. Pero yo trabajé con la cooperación internacional. Ahora, creo que el vicepresidente tendrá bastante trabajo acumulando evidencias para demostrar que las sospechas contra él han sido infundadas.

- Las mayores sospechas son contra Jorge Glas.

- Él manejaba los sectores estratégicos por delegación del anterior presidente. Y es en ese entorno que empiezan las denuncias de corrupción que tienen que ver con el manejo del tema petrolero, las hidroeléctricas, los contratos chinos. Lo menos que puede hacer el presidente es pedirle cuentas a su vicepresidente de qué está pasando, de qué hay detrás de toda esta serie de informaciones que llegan. Y él tiene que presentar pruebas.

- Ricardo Rivera, uno de los involucrados en los casos de corrupción, es el tío del vicepresidente.

- Su tío era su socio antes de entrar en la política. Los que tienen la obligación de investigar para encontrar la verdad son el fiscal general y la Asamblea Nacional, que tiene que determinar las responsabilidades del vicepresidente. Todos sabemos que hubo una petición de los partidos de oposición para que se lo enjuicie políticamente, lo que no fue considerado por el CAL. La razón es que no reunía los requisitos de forma, que estaba mal planteada. La oposición tiene que volver a plantear el juicio político. Hay que insistir en ello más que nada después de las últimas grabaciones.

- ¿A qué sectores deben dirigirse las investigaciones?

- A lo que es evidente, a las contrataciones públicas con empresas latinoamericanas como Odebrecht, la australiana Caminosca y los chinos, con los que ha habido tantas negociaciones. Investigar no solo a la persona que en un momento dado pueda parecer como implicada, sino a todo su círculo familiar, de amigos, de socios, de aliados. Todos tienen que ser investigados.

- ¿Cómo se puede hacer esa investigación si en el Gobierno están los mismos de la administración anterior?

- Esa es la parte grave. Por eso, uno de los consejos que le he dado al presidente de la República es que si él reconoce que le dieron datos mentirosos con respecto a la situación económica del Ecuador, él debería pedirle la renuncia al equipo económico y cambiar radicalmente la política económica.

- También se cuestiona la elección del fiscal, del contralor.

- Lastimosamente es un círculo en el que ha entrado el Ecuador, que está respaldado por la propia Constitución del 2008, que es absolutamente centralista, que pone en las manos del Ejecutivo todo el poder. Una Constitución que ha hecho que la sana división de poderes (Ejecutivo, Legislativo y Judicial), y de los dos poderes que se inventaron, estén totalmente subordinados al presidente de la República. No funciona la división y de allí vienen todos los problemas que tenemos.

- ¿La concentración de poderes aupó la corrupción?

- Se dice que el poder corrompe y que el poder absoluto corrompe absolutamente. Si un movimiento político tiene todo ese poder se presta para todas estas situaciones.

- ¿Qué opinión tiene usted de la oposición?

- Me está preocupando mucho que el mismo partido sea de Gobierno y de oposición. En este rato, el mayor opositor del régimen de Lenín Moreno es Rafael Correa a punta de tuitazo. Me preocupa que no haya una oposición más coherente, más cohesionada, que no tenga un liderazgo fuerte. Para que la democracia viva es necesario que haya oposición. Alguien decía que si no hay oposición hay que crearla para que la democracia sea saludable. Yo no veo esa oposición aquí, no la veo articulada y por eso podemos tener graves consecuencias. Correa es quien ahora aparece como el líder de la oposición y eso es muy malo para la democracia ecuatoriana.

- ¿Usted está totalmente retirada de la política?

- Estoy retirada hace 20 años, pero la gente no me deja de ver como un sujeto político... Creo que al Ecuador le hace falta un baño de ética y me alegra que haya iniciativas de lucha contra la corrupción porque uno de los cánceres terribles es la corrupción. La gente pierde la fe en la democracia y por eso piensa que en un Gobierno totalitario no hay corrupción. Pero nosotros hemos tenido diez años que no han sido prácticamente de democracia, en donde hemos visto que ha florecido la corrupción.

- En el país se ha creado una Comisión Anticorrupción, un frente anticorrupción, una comisión anticorrupción en Guayaquil.

- Está bien que proliferen estos grupos porque eso quiere decir que a la gente le importa. Ojalá hubiera el frente de jóvenes contra la corrupción, el frente de mujeres contra la corrupción. Eso es valioso porque demuestra que a la gente ya le está hartando el tema de la corrupción.

A LA CARTA