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Rommy Vallejo, el hombre mejor informado del país

Desde que asumió la Secretaría de Inteligencia el espionaje político se incrementó. La oposición quiere llevarlo a la Asamblea, pero PAIS lo protege.

Quito /
23 sep 2017 / 00:00

El trabajo de los agentes de la Senain está repartido en función de lo que ellos denominan “Ámbitos de la seguridad integral”. Hay, por ejemplo, un área de economía (la número 3), que se encarga de investigar el contrabando, la falsificación de billetes, las repercusiones de la moneda electrónica... Otra, la número 2, llamada de “Justicia y Seguridad Ciudadana” se ocupa del microtráfico, del tráfico de armas, de las relaciones fronterizas... Las acciones de policía política, expuestas por este Diario a partir de una carpeta de documentos que ya circula por otros medios, corresponden al ámbito número 1 de la seguridad: “Democracia y gobernabilidad”.

La existencia de este departamento está justificada en el propio decreto constitutivo de la Senain, el número 1.768 de Rafael Correa, firmado el 8 de junio de 2008, en el que se otorga a la policía secreta un papel de custodio del orden democrático que la Constitución no le reconoce. Dice ahí que uno de los deberes del sistema de seguridad es “preservar”, entre otras cosas, “el imperio de la democracia”.

Según los planes mensuales de búsqueda de la Coordinación General de Inteligencia, en enero de 2014 el área de Democracia y gobernabilidad tenía un equipo de analistas a cargo del espionaje de los yasunidos y su proceso de recolección de firmas; otro, haciendo el seguimiento de la oposición en su campaña para las seccionales del mes siguiente; un tercero manejaba la agenda legislativa para facilitar la aplicación de leyes elaboradas por el partido de gobierno. Al mismo tiempo se ponía en marcha el Suios, Sistema Único Integrado de Organizaciones Sociales, así que los agentes de la Senain trabajaban en el diseño de un nuevo sistema de operaciones para el control de los organismos no gubernamentales.

Para marzo, había aparecido ya el tema de las enmiendas constitucionales, que se investigó en el ámbito de la Asamblea. Y surgió la necesidad de espiar al movimiento Avanza para descifrar sus intenciones de alianzas después de las elecciones seccionales.

Precisamente ese mes (marzo de 2014) Rommy Vallejo asumió el cargo de secretario nacional de Inteligencia, que hoy tiene rango de ministro de Estado, y se convirtió en el depositario de toda esa información. Vallejo, un teniente coronel de Policía al que Rafael Correa reconoció un papel destacado en su rescate novelesco del 30S, venía de desempeñarse como asesor presidencial. Su relación con Correa se forjó durante la segunda vuelta electoral de 2006, cuando la Policía lo asignó como escolta de seguridad del candidato.

Hombre fiel al entonces presidente, Vallejo salvó su cabeza a pesar de dos rotundos fracasos: el caso de Angostura (un informe de inteligencia militar revela que él conocía la ubicación del campamento de las FARC que fue bombardeado) y la misma sublevación policial del 30S, que se fraguó en sus narices sin que lo notara.

En cambio, fue muy eficiente en las tareas de policía política. Los papeles de la Senain revelan que, ni bien asumió el cargo, el espionaje a los yasunidos se incrementó y pasó a “prioritario”. La misma etiqueta que se asignó al seguimiento de Fernando Villavicencio y Kléber Jiménez, quien llegó a tener instalada una cámara de vigilancia en su propio dormitorio. Un vídeo se filtró y la intimidad de Jiménez continúa exhibida en YouTube.

¿A quién rinde cuentas Vallejo? Según la Ley de Seguridad Pública y del Estado, directamente al propio presidente de la República y al ministro de Seguridad. Sólo el secretario de Inteligencia puede saltarse la autoridad del Consejo Nacional de Seguridad, integrado por los ministros de Defensa, Gobierno, Relaciones Exteriores y Justicia.

Hoy la oposición quiere llevar a Vallejo a rendir cuentas ante el Pleno de la Asamblea por el oscuro asunto de la cámara oculta en el despacho presidencial. Pero cuenta con el apoyo de aquellos a quienes tan bien ha servido: los asambleístas de Alianza PAIS.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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