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Los correístas se aferran a su líder para una Constituyente

La consulta “sepultaría” al expresidente, dicen los morenistas. La Constituyente lo mantendría vigente, según los analistas. La crisis de PAIS no se resuelve.

Quito /
13 sep 2017 / 00:01

Unos apoyan la consulta popular, otros la Asamblea Constituyente. El oficialismo navega entre ambas aguas, pero con el mismo protagonista: Rafael Correa.

Los primeros siguen la línea del presidente de la República Lenín Moreno. Los segundos son incondicionales al ex primer mandatario que está en Bruselas.

En los dos casos la figura del político, que gobernó durante los últimos 10 años, sobresale. Porque los morenistas quieren ‘sepultarlo’, mientras los correístas pretenden ‘revivirlo’.

Ayer en la reunión del oficialismo, José Serrano, titular de la Asamblea Nacional, anunció que plantearán al bloque apoyar la consulta del presidente Moreno.

De darse esta opción, una de las preguntas podría girar entorno a eliminar la reelección indefinida de las autoridades de elección popular. Moreno, en su último informe semanal, habló de una probable consulta para “mejorar nuestro sistema político para tener más democracia”. También se refirió a fortalecer el equilibrio de las funciones del Estado.

La consulta también apuntaría a rever la facultad del Consejo de Participación Ciudadana para nombrar a las máximas autoridades de control como el fiscal, el procurador, el contralor, el presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), el superintendente de Comunicación.

César Solórzano, legislador por Sociedad Patriótica, cree que Moreno necesita entidades de control que vayan al ritmo de su lucha contra la corrupción. “La consulta es para deshacerse del reducto correísta en la Fiscalía que camina como tortuga en el juicio a Glas”, dijo a este Diario.

En cambio, la Constituyente permitirá elegir a nuevos asambleístas, entre ellos, al propio Correa, como lo anunció ayer Jorge Glas. En esa lista estarán otras figuras de PAIS.

Esta sería una jugada de ajedrez del ala correísta para salir de la crisis interna, reconstituirse y preparar el terreno para las próximas elecciones nacionales.

Ese escenario impulsan los correístas como forma de desorientar a la gente, mientras Moreno abrió un período de diálogo y tranquilidad, explicó el analista político, Richard Salazar. “A río revuelto quieren sacar la figura del caudillo para legitimarse y continuar en el poder”, puntualizó.

Pero hay otras miradas. El politólogo guayaquileño Oswaldo Moreno sostiene que el presidente tendría tres caminos: una reconciliación en PAIS, una alianza con otros partidos o crear un nuevo movimiento. “La crisis personal de Glas por la supuesta corrupción conduce a una crisis institucionalidad que afecta a la gobernabilidad de Moreno”, finalizó.

A LA CARTA