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Otavaleños festejaron el Inti Raymi en Guayaquil

Representantes de cuatro pueblos andinos presentes en el evento. El castillo y La rama de Gallo son rituales dentro del festejo. Se eligió al nuevo prioste

20 jun 2017 / 00:00

La fiesta del Inti Raymi o del Sol, reúne a los indígenas en una fiesta llena de misticismo y leyenda que los traslada a épocas remotas ancestrales donde el ritual se cumplía con devoción y respeto a sus deidades, en especial al Sol o Inti, por las cosechas y la vida.

El pasado sábado, en el Mercado Artesanal Guayaquil, ubicado en la calles Baquerizo Moreno y Loja, los indígenas otavaleños residentes en Guayaquil, fueron anfitriones de pueblos y comunidades que arribaron de los cuatro puntos cardinales los días pasados, durante las festividades por El Inti Raymi; Llamó la atención la presencia de David Tombalá, ministro de Cultura de los Pueblos Originarios de Sudamérica, cacique puná, un huancavilca criado en la Amazonía.

Durante la ceremonia se abrieron cuatro puertas imaginarias de las cuatro regiones del Tahuantinsuyo; cada pueblo tenía su representante; llegaron taitas Yachacs (sabios) de Panzaleo; los Cañaris desde el sur de la Sierra; Huancavilcas de la Costa y otros. Los pueblos agradecen por las cosechas al Dios Sol.

Inti Raymi no es una fiesta pagana, es incluyente con los valores de cada etnia, del suma kausay (buen vivir), representa la unión de los pueblos, de las razas.

“Hay que revivir esto, los compañeros imbabureños donde quiera que estén, respetan su fiesta andina, es importante compartir con ellos porque aquí pasa desapercibida esta fiesta. Alzando la mano se agradece al Taita Inti, al sol naciente; hacia el lado derecho, al sol entrante, al norte al Cayambe y Tungurahua y a la parte del sur, que es el pueblo Inca”, dijo Omar Constante, maestro sanador.

Julio Aguilar, procedente de la parroquia Quichunqui, comunidad Compañía, radicado hace 21 años en el Puerto Principal, fue el prioste encargado por cuarta ocasión de realizar el evento en Guayaquil.

Dentro del ritual de celebración del Inti Raymi ocupó un sitial muy importante la llamada ‘la rama de gallos’.

Todo comienza cuando una persona de la comunidad residente en Guayaquil, se compromete a hacer una fiesta en honor a las deidades andinas y asume la responsabilidad de un prioste. Este es un momento aprovechado para compartir con familiares, vecinos y amigos. Los asistentes acuden a la casa del prioste con un gallo y el deseo de continuar con el ritual. Entonces los dueños de la casa preparan el ‘gallo caldo’ y lo comparten entre todos, luego, alguien del grupo asumirá la responsabilidad de prepararlo el próximo año, pero con la condición de duplicar el esfuerzo, con la intención de compartir la celebración con cada vez más miembros de la comunidad, y que la festividad subsista a través del tiempo.

La rama de gallo es el apéndice de un árbol donde se colocan 6 gallos, la persona que reciba esta rama deberá el próximo año repetir el acto, pero duplicando los gallos en la rama, es como símbolo del aumento en la producción de su economía.

Los invitados al acto pudieron degustar de la tradicional pambamesa, donde se ofrecieron los granos y frutos. Además se sirvió la tradicional chicha de jora. (F)

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