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La conexión venezolana

Dos directivos de PDVSA, vinculados por asociación ilícita. La Refinería del Pacífico, con acciones de la petrolera de Venezuela, recibía dinero de Odebrecht.

31 ago 2017 / 18:38

Es a través del negocio petrolero que la trama de corrupción investigada forma un triángulo entre Odebrecht, Ecuador y Venezuela. La Refinería del Pacífico sirve de escenario, según la recopilación de conversaciones de la instrucción fiscal, donde la empresa petrolera pública venezolana (PDVSA) tenía el 49 % de las acciones.

De ahí que, junto a la vinculación del vicepresidente Jorge Glas y del excontralor Carlos Pólit, materializada el martes, se implicara a dos venezolanos en la ramificación del caso por asociación ilícita que ya escaló hasta la Fiscalía General del Estado y la Corte Nacional de Justicia.

A Freddy Salas Neuman y Alexis Arellano Meléndez se les impuso, como medida preventiva, orden de prisión que, a su vez, ya ha sido transmitida a la Interpol para lograr su localización y captura. El primero salió del país, con destino a Venezuela, el 22 de diciembre de 2015. El segundo se fue el 20 de noviembre del año pasado a España.

Arellano fue gerente general de PDVSA Ecuador (2010-2014) y trajo a Salas, en calidad de director, consta en el expediente de la instrucción, donde además, reposan las transcripciones de conversaciones con el delator de Odebrecht, José Conciecao Santos Filho, en las que dan cuenta de su participación en el pago de “apoyos”. “En el contrato de Refinería del Pacífico han ingresado dineros ilícitos del Departamento de Operaciones Estructuradas -el nombre formal del área que se encargaba de los sobornos- en Odebrecht”, recoge el oficio que consta en sede judicial.

En concreto, son dos contratos los que están bajo investigación: el de la remoción de tierras de El Aromo, donde debía ubicarse la Refinería del Pacífico, y el acueducto La Esperanza, que debía nutrirla de agua. “Ya cuando hicimos un poco de tierra, hicimos agua de hurto, hicimos el campamento, hicimos un poco de cosas (***, ininteligible) poco de gente y los ecuatorianos se volvieron locos cuando se les abrió las agallas y comenzaron a pensar que los negocios que nosotros hemos hecho con los diferentes bancos, ellos podían. Algunos pensaban tomar comisiones”, consta como conversación entre el delator y Arellano.

Aparte de los dos venezolanos, de Glas -con prohibición de salida del país- y de Pólit - prófugo con orden de arresto domiciliario-, los cuatro brasileños, amparados en un acuerdo de cooperación, quedaron sin medidas preventivas y los 3 ecuatorianos, con orden de prisión.

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