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La iglesia de Chone integra el Patrimonio Cultural nacional

Es la más antigua de Manabí y guarda en su torre figuras traídas desde España. Se construyó con maderas de la zona y con el cemento ancestral de enquinche.

17 jul 2017 / 00:01

Una de las iglesias más antiguas de la provincia de Manabí y considerada Patrimonio Cultural del Ecuador está en Chone, se denomina Santa Rosa y San Francisco de Canuto, parroquia del mismo nombre.

Esta edificación aún conserva su construcción arquitectónica con la técnica ancestral del enquinche, que data según la historia de 1862.

El techo, columnas y paredes del sitio sagrado aún conservan partes de la madera con que fue construida, laurel, guayacán y muran, lo que ha ayudado en sus 154 años de creación para que se conserve intacta.

Gutenberg Mendoza Ricaurte (54), historiador de Chone y quien por muchos años estudia la historia de esta edificación; explica que el lugar donde está ubicada la iglesia era una zona montañosa cubierta de árboles de las especies: muran, laurel y guayacán, bastantes grandes, quienes construyeron la iglesia utilizaron esas maderas.

“Estos tipos de madera se utilizaron porque sus piezas eran bastantes largas en ese tiempo. El guayacán es una madera que soporta la calentura y dura por siglos bajo tierra. El enquinche era un cemento primitivo, producto de la mezcla de paja picada que se untaba con estiércol de ganado combinado con el barro, dando como resultado una pared de gran protección, fresca y saludable, que se utilizaba añadida con la caña guadúa”, indicó Mendoza.

Añade que dentro de la iglesia y parte de la torre de madera que tiene aproximadamente 30 metros de altura, se guardan figuras religiosas que en su tiempo fueron traídas desde España, esto es hace más de 130 años.

Dentro de la iglesia se conserva un pequeño y brillante balcón arquitectónico que hace juego con los ventanales de palo de la época colonial.

La iglesia tiene una capacidad para 2 mil feligreses, muchos de sus antiguos habitantes recuerdan que su torre fue cómplice de la declaración de amor de parejas que sus padres no aprobaban como novios en esas épocas. Estos buscaban ese refugio para comprometerse y jurarse amor eterno.

“La torre justamente donde están las campanas sirvieron como refugio de muchas parejas para declarar su amor y al bajar decidían casarse sin que sus padres se enteraran. Ahora no se puede hacer eso, primero las torres no están libres al público por seguridad ante su antigüedad”, indicó Omar Alcívar (76), un habitante que quiso contar la anécdota.

Gutenberg Mendoza recordó que las campanas tenían tonos diferentes que por el tiempo y su deterioro fueron perdiendo melodías. “Cuando ocurría una emergencia, tenía un sonido diferente al de llamar a misa por muerte de alguna persona. O en las mañanas el despertar era muy suave y agradable o en el casamiento de alguna pareja. Todo esto se fue perdiendo con el tiempo”, finalizó el historiador.

Dayton Alcívar, alcalde de Chone, enfatizó que esta iglesia es uno de los patrimonios culturales de mayor cuidado de la zona, ya que en ella se exponen muchas vivencias que hasta ahora se conservan intactas. Además, recordó que esta edificación tuvo su retoque en noviembre del 2013, cuando el Ministerio de Cultura y el Gobierno Autónomo Descentralizado de ese cantón realizaron una inversión de 61.334,78 dólares, para su restauración. (F)

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