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Correa fue el mentor de la UGSI

La Unidad de Seguridad Interna investigaba desde confesiones hasta denuncias de corrupción. No todos los casos se coordinaban con la Función Judicial.

14 jun 2018 / 00:00

El intento de secuestro de Fernando Balda, en 2012, evidenció una de las formas de operar de la Unidad de Gestión de Seguridad Interna de la Presidencia (UGSI).

El caso está alcanzando al expresidente Rafael Correa, cuya vinculación al expediente fue solicitada el viernes por el fiscal Paúl Pérez Reina.

El 24 de mayo el expresidente reconoció que él formó la UGSI. Era agosto de 2007 y acababa de morir en un accidente la ministra de Defensa Guadalupe Larriva. Alguien había dicho que se había planeado su muerte.

Según el expresidente, todos los días llegaban denuncias. La mayoría hablaba de supuestos atentados en contra de su integridad. Había varias fuentes, incluso una confesión a un cura al que habían dicho que “habían contratado sicarios para matarme y mandábamos a investigar”, asegura Correa en su versión en el caso Balda.

En esos casos, recuerda que recibía informes verbales. “Ellos (la UGSI) actuaban de oficio y trabajaban en todos los estamentos de la Presidencia”.

Una de estas amenazas habría estado representada por Balda, quien denunció que la Senain espiaba a los opositores.

Correa reconoció que cuando se trataba de casos de corrupción la UGSI sí coordinaba con la Función Judicial, pero admitió que no todos se coordinaban con la Función Judicial, que tenía una Unidad de Respuesta de la que él, sostiene, no conocía.

Tampoco supo de la existencia de Raúl Chicaiza, el agente de Inteligencia que recibió dos cheques para viáticos en Colombia en los días que se produjo el secuestro.

Chicaiza, el artífice del plagio, escribió al presidente pidiendo ayuda jurídica. Correa no conoció la carta. Rommy Vallejo, exsecretario de Inteligencia y exdirector de la UGSI, dijo que en 2014 se respondió diciendo que no se le podía colaborar. El expresidente afirma que no conoció del secuestro, pero Vallejo asegura que Correa le pidió que averigüe si Balda estaba en Colombia.

Chicaiza se sometió a la cooperación eficaz y reveló que la misión que cumplió en Colombia fue dispuesta desde las altas esferas. Incluso adjuntó grabaciones, una de ellas con Pablo Romero, exdirector de la Senain, quien también fue vinculado al caso.

El coronel retirado Alberto Molina fue uno de los vigilados por Inteligencia. Él no cree que Correa desconocía el caso Balda, porque nada en el país se movía sin su conocimiento. “Él creó esas unidades para asegurar su seguridad”, señala.

El exdirector de Inteligencia del Ejército Mario Pazmiño cree que “la UGSI reúne las condiciones de una estructura política de persecución que estuvo destinada a satisfacer los requerimientos del presidente con relación a ciertas investigaciones que debían hacerse de forma reservada”.

Este contenido es una producción de Gráficos Nacionales SA Granasa, publicada originalmente en el sitio web www.expreso.ec y protegida por derechos de autor. Su reproducción total o parcial queda prohibida.

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