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Juan Miguel Avilés: “Una baja progresiva de tributos sería lo recomendable, pero no ahora ”

El director regional del Servicio de Rentas Internas en Guayas hace una lectura del año que se viene en materia de recaudación.

14 ene 2018 / 00:01

Inició el año imponiéndose nuevos desafíos y, en el plano laboral, su labor es ayudar a alcanzar el ansiado incremento en la recaudación tributaria ($1.227 millones más que en el 2017). Para Juan Miguel Avilés, director regional del SRI, esta meta es preponderante para seguir atendiendo al sector social, en un escenario de escasez de recursos económicos. La consolidación de una reactivación económica y nuevos controles en contra de la evasión fiscal, allanan el camino para ese objetivo.

- La anunciada recuperación económica del segundo semestre del año, ¿qué impactos llegó a tener en el cierre de recaudación tributaria?

- El año pasado, cerramos con una recaudación de $ 13.680 millones, esto representó un crecimiento de 3,2 %, respecto del año anterior. Pero ese porcentaje sube al 9,4 % si no se toman en cuenta las contribuciones solidarias (que se hicieron hasta junio pasado, tras el terremoto). Y sí, en buena parte, como usted lo indica, ese incremento se debió al dinamismo que observamos sobre todo a finales de año, pero también por ciertas gestiones que hizo el Servicio de Rentas Internas. El año pasado, los controles más fuertes se hicieron, sobre todo, en contra de las empresas fantasmas, que arrojaron mayores resultados en el segundo semestre. Llegamos a recaudar por ese concepto alrededor de $ 106 millones y esto aportó bastante en la recaudación.

- El optimismo de creer que este año habrá una mejor recaudación, ¿en qué está basado?

- Como economista, soy optimista. Veo un mejor clima de negocios, hay expectativas de una recuperación en ciertos sectores como el de la actividad de la construcción. Vemos cómo el sector de vehículos también se ha venido dinamizando. En 2017 casi tuvo un récord en ventas porque, obviamente, se dio una baja en las cuotas de importación. Más allá de que esto sea bueno o malo en términos de balanza comercial, fue relevante para que la demanda se recuperara.

- Justamente ese es el lema que sostienen las empresas: mientras menos restricción al comercio y cobro de tributos, más dinámica en la economía: más ventas, más recaudación, ¿por qué este año no se aplicará esta lógica?

- En términos generales existen tesis de que se deberían bajar los impuestos para reactivar el aparato productivo; eso suena lógico, pero si se lo plantea en un escenario estático. Sin embargo, hay que entender que en la dinámica económica, las cosas no pueden suceder de un día para otro. Si el día de hoy decidimos bajar los impuestos para traer inversiones, hasta que se enteren los inversionistas, hasta que decidan traer el dinero, tomará mucho tiempo. Y mientras eso sucede, el Estado no puede dejar de atender al sector social. Por eso este tipo de decisiones deben ser estudiadas.

- Si una baja inusitada no es aplicable, podría ser progresiva...

- No es posición del SRI definir si se debe reducir o no la carga fiscal. Si eso es algo que se debe revisar, es una decisión que le corresponde netamente al Gobierno.

- Pero como economista de profesión, ¿cuál es su punto de vista?

- Creo que una rebaja repentina no sería aplicable, peor aún con la situación que atraviesan las finanzas públicas. Si la decisión es reducir la carga fiscal, lo recomendable es que sea paulatino, progresivo. Mi punto de vista es que en un país debe existir un sano equilibrio entre reactivar el aparato productivo y mantener al sector social porque eso nos permite desarrollarnos. Podemos eliminar los impuestos, y tener un aparato productivo fortalecido, que genere una oferta impresionante, pero ¿quién demanda eso si no hay una población que tenga acceso a la educación, a la salud, que tenga lo básico para poder desarrollarse y poder consumir lo que generan estas empresas? Tampoco puede uno pensar que se puede financiar un sistema social, de salud, vivienda, cerrando empresas porque estas no pueden pagar impuestos. No funciona lo uno sin lo otro. Se requiere de un sano equilibrio. Lo que no puede haber, en ningún escenario, es la evasión de impuestos.

- En una recuperación eminente, a mediano plazo, ¿se vuelve viable revisar el pedido de las grandes empresas?

- La posición de este Gobierno es mantener la apertura al diálogo para tratar de encontrar la mejor solución. Y el diálogo cuando es productivo, cuando realmente se escucha para tratar de encontrar soluciones equilibradas, es el primer paso para lograr lo que usted señala. Yo creo que es necesario ir en esa línea.

- Pero los empresarios no se han sentido escuchados.

- Sí, pero también les hizo falta entender que así uno tenga toda la buena voluntad de reactivar el aparato productivo tampoco se puede desmantelar de un momento a otro el sistema de finanzas públicas. Por eso, el incentivo que se aplicó en las pequeñas empresas no se pudo aplicar en las grandes porque el costo fiscal era demasiado elevado. Eso no se puede, al menos no por ahora, pero se lo puede ir evaluando.

- Este año, ¿cómo se seguirá encaminando la gestión en contra de la evasión fiscal?

- Contamos con las herramientas legales para continuar con este control, basados en los principios que rigen nuestro actuar: Primero, nadie está por encima de la ley; segundo, mantener un profundo respeto por los contribuyentes. Aquí no hay agenda para tratar de perjudicar algún político o persona de determinada condición. El único perjudicado es quien defrauda al fisco, porque ciertamente la ley es muy dura contra ellos. Por ejemplo, las personas que compran facturas falsas.

- ¿Y qué avances hay en el control de las empresas fantasmas?

- Además de las 512 empresas fantasmas ya reconocidas, hemos identificado a otras 295 empresas que este año vamos a investigar. La idea es tratar de identificar a los contribuyentes que han comprado facturas falsas para regularizar estos casos. 173 de estas empresas están en Guayas.

- El reporte de activos monetarios que este año, por primera vez, se está exigiendo a las personas naturales y jurídicas, ¿también servirá como mecanismo para evitar esta evasión?

- Sí, esta norma se ha aplicado como parte de los procesos de control del pago del Impuesto a la Renta. El fin es transparentar el patrimonio que la gente tiene.

- Pero a los empresarios les asusta, sobre todo cuando se aplica en un momento en que el Gobierno busca la repatriación de capitales.

- Esta resolución se emite amparada en leyes que le dan al SRI la facultad de ejercer funciones de control. Puede tener relación con el tema, pero esto no será un instrumento para aplicar la repatriación mediante exigencias. Es información que sí puede ser interesante para un estudio para saber cuánto es el real capital externo de los ecuatorianos. Puede servir para ese fin, pero no para obligar a la gente a que traiga sus recursos a invertir al país.

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