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El regreso de la primera dama

La esposa del presidente casi siempre se encarga de niños y jóvenes. El cargo es honorario y ha estado vacante durante los últimos 10 años

19 mar 2017 / 00:02

Quién no recuerda a Jackie Keneddy. La esposa del presidente estadounidense John F. Keneddy tuvo un papel estelar en su Gobierno. Tanto que incluso se preguntaba quién es el hombre que acompaña a Jacqueline.

La esposa de un mandatario juega una función especial en los regímenes presidencialistas. Su presencia matiza la ‘dureza y frialdad’ del gobernante, dicen los expertos.

Pero en Ecuador, durante la última década nadie ocupó ese lugar. Anne Malherbe, la esposa del presidente Rafael Correa, prefirió no intervenir en ningún asunto público y seguir con su vida profesional, como profesora del colegio La Condamine, en Quito.

En el próximo régimen las cosas están destinadas a cambiar. Ya sea que gane el candidato gubernamental, Lenín Moreno, o el postulante opositor, Guillermo Lasso.

Rocío González, esposa de Moreno, ha tenido una agenda política propia desde hace solo dos semanas. Mientras su marido estaba en la capital, ella hacía promesas a las mujeres de El Oro. Lidera la brigada Las Manuelas que revivirá la Misión Manuela Espejo, creada por su esposo cuando era vicepresidente. También ha ofrecido que luchará contra la violencia de género. Y dice que tendrá programas para prevenir el consumo de drogas en la juventud.

Para la asambleísta de PAIS Liliana Guzmán, ser primera dama no es un título. “Rocío siempre ha estado vinculada a los sectores sociales y ha trabajado junto a Lenín”, dijo.

En cambio, María de Lourdes Alcívar, esposa de Lasso y madre de sus cinco hijos, lo acompaña desde el inicio de la campaña electoral. Ella siempre está a su lado, incluso en las entrevistas, y ha viajado con él a lo largo de todo el país.

Alcívar habla con la gente y participa activamente en las redes sociales y pide votar por su marido. Lasso dijo que su esposa será lo que el Ecuador no ha tenido en estos últimos 10 años, la presencia de la mujer para recordarle a diario el respeto que hay que tener por ellas.

Alcívar también tiene listo su plan de acción: trabajar por la familia y la cultura. También ofreció comprometerse en la lucha contra la droga.

La jefa de bloque de Avanza, Gabriela Díaz, cree que la primera dama “no debería tener un rol decorativo. Es un cargo honorario que, en el caso del presidente Correa, se anuló”.

Tienen un peso simbólico

La primera dama tiene un peso simbólico que fortalece la importancia de la familia en la sociedad. Eso dijo el titular de Estratégika Comunicaciones, Gustavo Isch.

Según él, históricamente en los países presidencialistas está muy bien visto que el presidente tenga un hogar estable y una compañera de vida y de trabajo. Ese es un juicio social, señaló a EXPRESO. “La esposa siempre está bajo los conceptos tradicionales de estabilidad, serenidad y sabiduría”, explicó. Incluso psicológicamente, la esposa presidencial es la muestra de la gran familia ecuatoriana, ofrece un nivel de certeza, confianza y guía, subrayó Isch.

Para él, es importante la participación de la esposa del candidato en campaña. La imagen de Lasso y de María de Lourdes Alcívar es muy distinta a la del presidente saliente, Rafael Correa, que nunca estuvo acompañado por su esposa. “Más bien ella ha dado pena por estar casada con un hombre tan intemperante”, opinó.

Para otros analistas, como Mónica Mancero, docente de la Universidad Central, la primera dama, en general, tiene un rol subsidiario y ambiguo. “Es un papel de subordinación al esposo que le da legitimidad y legalidad porque él es el presidente de la República”, señaló.

Pero destacó que la primera dama puede ser relevante, “según el momento político y perfil de ellas”, comentó.

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