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El hoyo del plan social

La entrega de bonos y asistencias sociales se mantendrá con los aspirantes a Carondelet. Su aplicación deja dudas

19 mar 2017 / 00:02

Es un sector delicado. Los candidatos a la Presidencia de la República aseguran tener grandes estrategias para atender al segmento de la población con menos recursos económicos. Casas gratuitas, becas, nuevas escuelas y hasta condonación de deudas para pequeños productores son parte del discurso. Poco se dice, sin embargo, de políticas concretas para el millón de ecuatorianos que, cada mes, cobra bonos sociales. Las respuestas son aún más superficiales si se habla de los mecanismos para que esas personas dejen la dependencia de asistencias financieras entregadas por el Estado.

Según el Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES), en el Ecuador hay 1’065.000 ciudadanos que cobran uno de los cuatro bonos que entrega el Gobierno: Desarrollo Social, de Discapacidades Joaquín Gallegos Lara, Adultos Mayores y la pensión para personas con discapacidad.

En monto, las bonificaciones sociales superan los 600 millones de dólares al año. (ver cuadro)

En el cálculo del ministerio no se cuenta el Bono de la Vivienda -que cuesta 49,32 millones de dólares anuales- ni los bonos temporales por acogida, alquiler y alimentación que se otorgan a los damnificados por el terremoto del 16 de abril. A la fecha, hay cerca de 42.000 ayudas entregadas por la emergencia.

¿Qué proponen los candidatos para atender al millón de beneficiarios de asistencias sociales? Lenín Moreno, postulante a la presidencia por Alianza PAIS, menciona, entre sus ofertas de campaña, subir el monto mensual de dos de los bonos: el de Desarrollo Humano y el de personas de la tercera edad. Los segmentos que más beneficiarios tienen.

Aunque sin precisar de dónde obtendrá recursos para elevar las pensiones, Moreno asegura que incrementará el Bono de Desarrollo Humano de 50 dólares hasta 150 dólares. El candidato de la línea de Rafael Correa sostiene que habrá alzas en el subsidio tomando en cuenta factores como el número de hijos y las condiciones de vida.

El dinero se transformará, según el plan Menos Pobreza, Más Desarrollo, en acceso a créditos con condiciones especiales. Sobre este punto hay pocos detalles. Monto del préstamo, tasa de interés, plazos para el pago y mecanismos de seguimiento no han sido especificados por el exvicepresidente.

En Ecuador, explica la ministra de Inclusión Económica y Social, Lídice Larrea, ya existe el Crédito de Desarrollo Humano que se reparte a los beneficiarios del bono del mismo nombre. En diez años de Gobierno, dijo la funcionaria a Diario EXPRESO, bajo esa herramienta se han entregado más de 1.000 millones de dólares.

Guillermo Lasso, aspirante por CREO a Carondelet, también habla de herramientas que permitan a los ecuatorianos “potenciar” sus capacidades para que salgan de la necesidad de un bono estatal. El crédito con bajo interés es un ejemplo.

Lasso explicó, la semana pasada, que a más de mantener los bonos, reinscribirá a quienes salieron de la asistencia sin que el mejoramiento de sus condiciones de vida esté justificado.

Para William Waters, sociólogo por la Universidad de Cornell y catedrático de la Universidad San Francisco de Quito, la entrega de bonos es positiva si detrás existe un acompañamiento y una medición adecuada. El éxito de la herramienta cuenta, luego de estudiar a los 40 países en el mundo que otorgan esa clase de subsidios, es medir el resultado que tiene en la vida del beneficiario.

En el país, dice, no hay estudios detallados que muestren, por ejemplo, si quienes reciben la ayuda acceden a educación y salud. Las mujeres embarazadas que cobran el bono de desarrollo humano, se pregunta, ¿asisten al control mensual? Esas son dudas que, a su criterio no se responden por falta de investigación.

Él agrega que Moreno y Lasso deben mostrar esas estrategias para evidenciar la efectividad de sus ofertas.

Nathalie Cely, exministra coordinadora de Desarrollo Social, coincide con Waters en la importancia de la medición de resultados. Ella agrega que otra tarea permanente es actualizar la lista de beneficiarios para verificar los avances sociales obtenidos.

A LA CARTA