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La mira está puesta en $ 1.403 millones

La Contraloría tiene 27 informes sobre las operaciones de la Refinería del Pacífico. La obra, que aún no se construye, acumula falencias en contratación, estudios y pagos.

Quito /
13 ago 2017 / 00:00

Sospechas. Todavía no hay una construcción operando, pero ya hay una pila de investigaciones. La anhelada Refinería del Pacífico tiene 27 informes aprobados en la Contraloría General del Estado. En los documentos se evidencian irregularidades en compras, contrataciones, adjudicaciones y hasta en el manejo financiero.

El monto analizado por el ente de control, desde 2008, supera los 1.403,8 millones de dólares. Se incluyen exámenes a las construcciones del acueducto La Esperanza, vías de acceso, consultorías y edificaciones de oficinas, y hasta una garita.

Entre los montos más altos está la contratación con la constructora Odebrecht, por 226,2 millones de dólares, para la preparación del terreno y las vías de acceso. También hay 118,9 millones de dólares que se entregaron por estudios ambientales que no cumplieron los requisitos de ley y 272,8 millones otorgados a la firma Worleyparsons para la ejecución de otra vía de acceso. (ver cuadro)

El megaproyecto, que nació en 2008 por iniciativa de Hugo Chávez y Rafael Correa, tuvo su primer examen publicado en 2010. Ahí se detallaron inconsistencias, detectadas en 2009, en las pólizas de seguros. La Contraloría concluyó que no se respetaron las normas de contratación, pero que no hubo una afectación en las finanzas de la empresa de economía mixta Refinería del Pacífico.

La bala no se pudo esquivar en 2011. La Contraloría evidenció que las autoridades de la época no supervisaron los estudios ambientales. “Refinería del Pacífico inició el proceso de contratación de consultoría sin contar con los documentos precontractuales completos”, detalla el texto.

Para la adjudicación del estudio de la línea base ambiental, la empresa mixta declaró estado de emergencia “para ahorrar tiempo y recursos”. Esta prisa contrasta con la ejecución de la refinadora que, a la fecha, no cuenta con financiamiento para su construcción.

La entidad de control no hace público si ese examen tiene responsabilidades civiles, administrativas o penales; sin embargo, señala que “el gerente de Áreas Externas, al solicitar el inicio del proceso de contratación de la ingeniería básica, con un presupuesto elaborado sin una metodología confiable ni un análisis económico definitivo, ocasionó que el proceso de contratación se desarrolle basándose en parámetros irreales”. Una violación expresa a los artículos 40 y 54 de la Ley Orgánica de la Contraloría General del Estado.

Cinco informes, además, detallan un manejo irregular en las cuentas de la refinería. En uno de ellos, publicado en 2016, se revisaron los estados financieros de 2015 y se encontró pérdidas considerables.

Para dicho estudio, la Contraloría contrató a la compañía OHM & CO Auditores y Consultores. Según esa empresa privada, al 31 de diciembre de 2015, “la compañía no cuenta con recursos financieros para cubrir obligaciones corrientes”.

Lo mismo pasó con el capital de trabajo. A la fecha de estudio, el saldo negativo no permitía financiar los gastos operativos y de administración.

El informe también evidencia la escasa participación que tiene Venezuela en la economía de la empresa. En 2015, Ecuador -a través de Petroecuador- aportó con 133,7 millones de dólares para la refinería. En el mismo año, la petrolera venezolana PDVSA otorgó solo 3,4 millones de dólares. No lo hizo en dólares, sino en acreencias.

Evidenciar esas irregularidades en la construcción de la Refinería del Pacífico, con la publicación de un informe de la Contraloría por una glosa de 29,3 millones de dólares, le significó a este Diario, en noviembre de 2015, sanciones económicas que fueron auspiciadas por el vicepresidente Jorge Glas que en una sabatina, en lugar de pedir una investigación sobre el presunto desvío, ordenó que se sancione a EXPRESO.

La emergencia como figura de contrato

El apuro no se justifica. Las autoridades de la empresa mixta Refinería del Pacífico Eloy Alfaro utilizaron la figura de contratación por declaratoria de emergencia para “ahorrar tiempo” en la entrega de obras, estudios e investigaciones. Los informes de la Contraloría General muestran que el afán no era necesario.

La emergencia, sin embargo, no es un recurso nuevo. Expertos y analistas petroleros creen que en el Gobierno anterior se abusó de esa figura para contratar de manera irregular. La Refinería del Pacífico es solo un ejemplo. En la empresa pública Petroecuador también se firmaron contratos bajo la declaratoria de emergencia.

¿Qué se evade con esa metodología? Los concursos públicos y las licitaciones abiertas. En emergencia se puede contratar sin respaldo de informes.

A LA CARTA