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Lenín Moreno se desprende de la sombra de Rafael Correa

Reformas. Se elimina la reelección indefinida y la Ley de Plusvalía y se reforma el Consejo de Participación.

Quito /
05 feb 2018 / 00:01

El oficialismo festejó la noche de ayer lo que calificó como una “victoria clara y contundente”. El obtuvo, según el Consejo Nacional Electoral (CNE), una importante votación a escala nacional en las siete preguntas de la consulta popular y referéndum.

En esta ocasión, tras la decisión de las encuestadoras privadas de no hacer exit poll, el organismo estatal exhibió dos fuentes de información: el escrutinio oficial, que hasta el cierre de edición superaba el 63 %, y el conteo rápido que realizó con la Politécnica Nacional. En las dos, la tendencia era favorable a la tesis del presidente Lenín Moreno.

Pero hubo una excepción: Manabí. Es la única provincia en la que el ‘No’ tenía cierta ventaja en al menos tres preguntas.

Esa votación, sin embargo, no alcanzaba hasta ayer para modificar la tendencia nacional. Y con eso, el expresidente Rafael Correa, que se convirtió en el principal vocero del No, acusa un golpe significativo. No solo es la primera elección que ‘pierde’ desde 2007, sino que verá cómo tres políticas de su gobierno serán eliminadas o reformadas: la reelección indefinida, la conformación del Consejo de Participación y la Ley de Plusvalía.

El 64,7 % de la población decidió, según los datos preliminares del escrutinio, que las autoridades de elección popular puedan ser reelectas por una sola vez para el mismo cargo. Eso dejará sin efecto la reelección indefinida aprobada mediante enmienda por la mayoría correísta de la Asamblea el 3 de diciembre de 2015, además de que cierra la puerta para que Correa opte nuevamente por la Presidencia de la República en 2021.

Un porcentaje similar de la población, el 63,6 %, también está de acuerdo con establecer una nueva conformación del Consejo de Participación. Cuando el CNE oficialice los resultados, el país iría a un nuevo experimento. En una fase de transición que se anuncia larga, el Consejo de Participación tendrá miembros transitorios nombrados por Moreno hasta febrero de 2019, cuando los definitivos deberían ser electos por voto popular.

Y la Ley para Evitar la Especulación sobre el Valor de las Tierras y Fijación de Tributos, conocida como Ley de Plusvalía, también tiene los días contados. El 63,7 % de los votantes están a favor de su derogatoria. La norma entró en vigencia el 30 de diciembre de 2016. Correa fue, entonces y en la campaña electoral, su principal defensor.

Así, el exmandatario volverá a Bélgica mañana, según lo ha anunciado, con una derrota electoral en su maleta. Los 34 días que estuvo en el país para la campaña tampoco serán el mejor de los recuerdos: se quedó sin agrupación política al desafiliarse de PAIS, fue recibido con huevos en varias poblaciones, tuvo que ser rescatado en helicóptero de Quinindé y fue citado por la Contraloría y la Fiscalía en investigaciones por casos de corrupción de su gobierno.

En la otra orilla está Lenín Moreno. Hoy festeja su primera victoria electoral en solitario, porque incluso su elección como presidente de la República, en mayo pasado, se hizo bajo la sombra de Correa. Desde entonces se ha empeñado en marcar distancias con su excompañero de movimiento. La consulta fue la puntada final.

Su reto será mantener el apoyo que obtuvo en la consulta, pues gran parte de los votos del son endosables a la oposición. CREO, el PSC, así como las agrupaciones de izquierda, que querían una opción diferente para la presidencia, se volcaron hacia esa alternativa como un voto de rechazo al correísmo.

Moreno también tendrá un par de armas en su anunciada lucha contra la corrupción, que todavía parece estar solo en anuncio. Su Consejo de Participación deberá evaluar, por ejemplo, al fiscal, al contralor y al procurador. Pero además, a tono con el resultado de la consulta, los funcionarios correístas que sean condenados por corrupción, con una sentencia en firme, quedarán vetados de por vida de la función pública. Uno de ellos, el mismo exvicepresidente de la República Jorge Glas.

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