Un centro de atención en las mujeres es el escote, este, es un punto que evoca sensualidad y debe lucirse con la mejor luminosidad.
Yolanda es una señora muy guapa, para ella no han pasado los 54 años que tiene, ni por su rostro, por su forma de ser, o por su atuendo muy peculiar. Usa vestidos cortos que le permiten lucir sus piernas bien ejercitadas y, su actitud es la de una joven de 25 años, su cara prácticamente no tiene arrugas, pero las blusas con los escotes pronunciados que usa, reflejan el cruel paso del tiempo por su piel.
Es que doña Yolanda, dedicó su vida entera a cuidarse de las líneas de expresión de ojos, labios, frente, en fin... Para ella lucir rostro y cuerpo perfectos siempre fue lo más importante, dejando de lado, la atención que merecían otras partes de su cuerpo como el cuello y el escote.
MOLESTIA DE LA EDAD
Si es cierto que las mujeres tenemos un problema con el cuello, ya que es un fiel delator de la edad y que el paso del tiempo por esa zona es incontrolable, tenemos armas para competir con la gravedad y pueden retardar ese terrible proceso de aparición de arrugas.
Cuando se está joven, los ejercicios invaden nuestro mundo, las cremas humectantes para rostro y cuerpo no faltan y disfrutamos luciendo un sexy escote terso y lozano con la ropa de moda, pero al llegar a cierta edad empezamos a darnos cuenta que ese escote tan llamativo comienza a marchitarse y perder toda la luminosidad que tenía.
La piel del cuello y escote resulta muy vulnerable porque es la más fina del cuerpo, no posee un buen sostén muscular y es pobre en glándulas sebáceas, tejido adiposo y conjuntivo. El debilitamiento del tejido graso hace que se acumule más grasa aún provocando el temido doble mentón. Esta área es muy fina y se deshidrata con rapidez lo que implica que aparezcan, casi sin darnos cuenta, arrugas cruzadas en el escote.
Posee también menos melanocitos (células productoras de melanina, el pigmento que da color a la piel y la protege de los rayos ultravioletas del sol) que en el rostro.
Su fragilidad se manifiesta con una pérdida temprana de humedad, las fibras elásticas se van rompiendo, se altera la microcirculación y, todo ello, provoca que aparezcan las arrugas en collar o los llamados "anillos de Venus" y la postura del contorno facial.
También en el escote aparecen las clásicas manchas oscuras causadas por el envejecimiento cutáneo debido a la acción del sol y la falta de protección.
Por tal motivo es muy importante que todos los cuidados se den a temprana edad para contrarrestar estos problemas del tiempo.
UN TRATAMIENTO PARA CADA ETAPA
La mejor forma de prevenir es la utilización diaria de sustancias reafirmantes para luchar contra la pérdida de definición del óvalo del rostro.
"A partir de los 20 años hay que alimentar la piel", subraya la dermatóloga Allison Figueroa, "a esta edad, es por naturaleza, tersa y luminosa, por ende hay que nutrirla consumiendo frutas que contengan antioxidantes como manzana, toronja, papaya, tomate y toda la variedad que tenemos; algo que no puede faltar, es el agua, no se debe olvidar que diariamente hay que beber mínimo 8 vasos; además se puede complementar con el uso de jabones con un ph balanceado que ayude a la humectación natural de la piel", señala Figueroa.
Cuando se está entrando a los 30, hay que prevenir, aquí es cuando empiezan a tomar protagonismo las cremas. "Se debe utilizar diariamente en las mañanas una crema humectante, en rostro, cuello y escote, debidamente aplicada para el tipo específico del piel. Estas cremas ayudarán junto con un adecuado consumo de vegetales, frutas, lácteos y líquidos a mantener la piel de esta área firme y preparada para el deterioro del tiempo", explica la esteticista Mónica Triana.
Los 50, es la edad más difícil, si al llegar a esta etapa, no se ha tenido un cuidado previo, "reparar va a ser complicado", asegura Triana, "ya que no hay cirugía para esta zona" agrega.
Lo recomendable aquí es "mejorar" y sí existen cremas que atenúan un poco estas arrugas. Además, se debe invertir en un tratamiento específico cuando la piel de esta zona necesite una reparación importante o cuando se emplee un producto en el rostro, que no encaje con las necesidades del cuello, un ejemplo pueden ser las lociones blanqueadoras.
En algunas mujeres, la fina piel del cuello se vuelve tremendamente vulnerable en cuanto roza algún tejido sintético o recibe el sol. Estas pieles sensibles también reaccionan exageradamente por factores como el cansancio, la alimentación inadecuada y trastornos internos ligados al sistema nervioso. La solución es utilizar una línea cosmética para pieles sensibles, sin perfume, alcohol ni colorantes, que regule la sensibilidad cutánea y calme la piel de forma inmediata y duradera.
"En los centros médicos y estéticos se estimula la proliferación de los fibroblastos, responsables de la firmeza de la piel, introduciendo con microinyecciones (mesoterapia) esta proteína "factor de crecimiento epidérmico". Se necesita un mínimo de cuatro sesiones para lograrlo", aclara la esteticista.
ESCOTE SIN MANCHAS
El dermatólogo Carlos Tapia, aclara que al igual que ocurre en el rostro, el exceso de exposición solar produce un envejecimiento precoz que se manifiesta especialmente con manchas oscuras. "Por eso en cuanto llegan los meses más soleados y la ropa escotada es imprescindible se debe utilizar bloqueadores solares de factor medio - alto, aunque cuando ya se han presentado se puede aplicar un cosmético aclarante, medicado", concreta.
Los métodos profesionales más habituales para combatir las manchas son la microabrasión o "peeling" mecánico y los tratamientos despigmentantes.
Dos puntos a considerar
* Maquillaje en el escote:
La misma base de maquillaje que se usa para el cutis, hay que extenderla en el cuello y el escote y luego matizarla con polvos de maquillaje para que se vea toda la piel uniforme y cuidada. Si se tiene algunas imperfecciones en el escote, como granitos o manchitas, igual hay que cubrirlas con un corrector de maquillaje. Al igual que el rostro debe ser desmaquillado correctamente con un producto específico.
* La importancia del sujetador:
Hay algunos que levantan el pecho, pero aprietan demasiado y causan molestias remarcando las líneas en medio de los senos, pero ahora existen los que realzan el busto aumentando el contorno cinco centímetros y proporcionan un ligero y beneficioso masaje que activa la circulación.
Algo con lo que no podemos competir es que el tiempo pasa y, como es ley de la vida, deja huellas, pero eso no significa que no podamos controlar lo drástico que puede ser este proceso.
Ejercicios para reafirmar el área
* Apoyar los brazos sobre la mesa, juntar las muñecas y abrir las manos en forma de copa, apoyar la barbilla dejando caer el peso de la cabeza, presionar varias veces.
* Inclinar la cabeza lentamente hacia delante intentando tocar con la barbilla el cuello, y echarla lentamente hacia atrás lo más que se pueda. Hacerlo en series de cinco movimientos.
* Con la espalda recta, realizar lentamente giros completos de cabeza. Relajar, hacer cinco giros y parar.
* Sentarse manteniéndose erguida, inclinar el cuerpo ligeramente hacia adelante y la cabeza ligeramente hacia atrás. Colocar los dedos anular y medio sobre el centro de la barbilla y pasarlos suavemente hacia los lóbulos de las orejas. Realizar este ejercicio diez veces diarias en cada lado, por lo menos.
Modelo: Corina Roger
Teléfono: 086398673
CONSEJOS GENERALES
Limpieza, hidratación y protección solar son los cuidados de día que necesitan cuello y escote. Por la noche, renovación celular.
Los cuidados antiflacidez actúan como si fueran una malla tensora, apliquelos también en esta área.
El estrés acumulado y las malas posturas potencian los dolores cervicales.
El deterioro de las fibras del sostén y la musculatura pectoral se debe a gestos repetitivos que se pueden evitar fácilmente, como mantener el teléfono apoyado en el hombro mientras se habla.